Varios comercios de los distintos barrios y viviendas tradicionales se sumaron a esta tradición, sacando dulces para los niños y niñas
Edgar Ruiz / Ocozocoautla
Anteriormente se le conocía como “sobrita de alma”, pues los pobladores más ancianos de la época de los 90s contaban que eran las sobras que dejaban las almas en los altares las que se repartían con los niños y niñas; aunque hoy sigue la tradición, pero con el esquema de ir a pedir calabacita.
Fue la tarde noche de este pasado domingo cuando cientos de familias salieron a las calles para ir a pedir calabacita, en el cierre del Día de Muertos, en una actividad que se vivió con fervor y en la cual los menores de edad se divirtieron, pues además de recibir dulces, modelaron trajes llamativos, adecuados a esta festividad.
Había momias, vampiros, brujas, personajes terroríficos de películas, algunas otras ideas creativas de animales salvajes, gárgolas y también había personajes tiernos sacados de las películas de Disney, y es que era un desfilar de personas con trajes lo que se vivió en las diferentes calles de esta ciudad.
Asimismo, varios comercios de los distintos barrios y viviendas tradicionales se sumaron a esta tradición, sacando dulces para los niños y niñas, además de que también hubo quienes dieron frutas o dulces típicos de la temporada.
Fue una noche de mucho colorido en esta ciudad, donde los papás acompañaban a sus hijos a pedir la calabacita, tía, al ritmo de canciones para pedir estos dulces, en una tradición que sigue vigente, y que se espera continúe por muchos años más.










