MdR / Diario de Chiapas
Antes de que concluya la temporada invernal, la ciudad de Teopisca es escenario de un atractivo espectáculo natural con la llegada de aves migratorias que se posan en los árboles del parque central y zonas periféricas, convirtiéndose en un fenómeno que atrae a locales y visitantes.
Cada año, entre los meses de diciembre y enero, estas aves arriban a la ciudad como parte de su ciclo migratorio. Su presencia es notable durante las tardes y noches, cuando descansan en los árboles, para retirarse al amanecer del día siguiente. Durante enero y parte de febrero, la ciudad se cubre de un característico tono blanco que resalta el paisaje urbano.
Estas aves conocidas popularmente como pelícanos recorren grandes distancias en busca de mejores condiciones climáticas para sobrevivir al invierno, regresando posteriormente a sus lugares de origen.
Especialistas en el tema indicaron que estas aves actualmente habitan en la región y se trata de una especie de garzas originarias de África, las cuales llegaron inicialmente a Brasil a través de barcos de carga y, con el paso del tiempo, se han desplazado hacia el norte, ampliando su rango de distribución por el continente americano.
Cabe destacar que los habitantes de Teopisca ya se han acostumbrado a su llegada en estas fechas. Las aves utilizan los árboles del centro de la ciudad para descansar y son protegidas y cuidadas por la población.










