Piden ‘moches’ de 20 pesos para dejar transitar a personas y cargadores de mercancías en pasos de extravío del río Suchiate
José Cancino / Tuxtla Chico
Policías municipales de Tuxtla Chico extorsionan a migrantes que cruzan por el río Suchiate, al exigirles dinero a cambio de dejarlos pasar hacia la comunidad fronteriza de Talismán, perteneciente a este municipio.
Los oficiales dependientes de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), se instalan en la salida principal proveniente del río que divide a ambos países, a la espera de mujeres y hombres que cruzan en balsas y burlan los cercos fronterizos y aduanales.
“Sáquele ahí para la Coca”, asevera uno de los guardias municipales, mientras que el sujeto que ha sido interceptado comienza a sacar entre sus bolsillos algunas monedas para continuar en su trayecto hacia Chiapas.
Al salir del lugar, el hombre en mención señala que ha entregado 20 pesos a los municipales, sin embargo, esta es apenas la “punta del iceberg” en esta red de extorsiones por parte de las autoridades municipales.
El gobierno municipal del alcalde Julio Gamboa, de extracción priísta, consiente estas prácticas de corrupción a toda luz del día, ya que los policías han encontrado una manera de tener ingresos turbulentos con el paso de personas y mercancías, pues a diario se registran este tipo de “moches” en los que personas guatemaltecas y cargadores de mercancías tienen que dar dinero a cambio de no ser molestados en su trayecto.
Incluso, algunos triciclos que se dedican únicamente a trasladar a estas personas hacia los colectivos que viajan a Tapachula, puntualizaron que cada día es más insistente y agresiva la presencia de policías, que buscan únicamente obtener dinero a través del hostigamiento a las personas.
En este punto fronterizo, el paso de personas y de mercancías comienza a restablecerse luego de las afectaciones que provocara la fuerte corriente del río Suchiate, ya que los mismos trabajadores de lugar construyeron un muro de contención y rehabilitaron el camino con piedras y tierra para transitar.
Hasta entonces, las autoridades municipales no han realizado ningún tipo de investigación ni operativos para evitar estas prácticas ilícitas disfrazadas de vigilancia, que en realidad le competen al orden federal.










