Marcos Ramos / Cintalapa
Integrantes de la Unión de Tablajeros de Cintalapa se manifestaron ayer por la tarde afuera del Palacio Municipal, donde destazaron una res y regalaron la carne a la población como medida de protesta contra las autoridades locales.
A las 14:00 horas, todos los tablajeros llegaron a la alcaldía, estacionaron tres camiones, cada uno llevaba a bordo una vaca, bajaron una, la sacrificaron en los pasillos, mancharon con sangre las paredes y después regalaron la carne a la ciudadanía.
Dora Chávez Jabalera, representante de los tablajeros, dijo que lo que hacían era por haberse cansado de esperar a las autoridades en cumplir con lo que habían acordado la última vez que se habían plantado.
Hace un par de meses aproximadamente, los mismos tablajeros tomaron por dos días la Presidencia, exigían la reparación del montacargas, la sierra y la cámara de refrigeración en el rastro público municipal que está en muy malas condiciones, pero eso no sucedió.
“Decidimos matar una vaca en los pasillos de la Presidencia para que la gente viera en las formas insalubres que trabajamos en el rastro, hablamos con el alcalde y sólo nos engañó, porque nos dijo que sí, pero al final no cumplió”, dijo doña Dora.
Mencionó que, en caso de continuar la omisión, pedirán al nuevo alcalde que está próximo a ocupar el cargo, que les permita dialogar con ellos para exponerle todas las necesidades que este inmueble y sector necesitan para que funcione como debería.
Los manifestantes advirtieron con repetir la acción en el Palacio Municipal si les niegan este jueves por la madrugada el acceso al rastro público.










