Óscar Gómez / San Cristóbal de Las Casas
El reconocido conservacionista Efraín Orantes Abadía, galardonado con el premio “Miguel Álvarez del Toro”, presentó su renuncia como director del zoológico “San José” tras recibir amenazas de muerte. El motivo: denunciar la invasión ilegal de 4 hectáreas de las 16 que conforman el parque natural, tomada por personas ajenas al municipio.
A pesar del riesgo inminente, no se le han brindado medidas de seguridad. Su vida y la de su equipo quedaron expuestas, mientras las autoridades municipales y estatales guardan silencio absoluto frente a una agresión que atenta contra un patrimonio natural de la ciudad.
Hace apenas unos meses, Orantes Abadía hablaba con entusiasmo de conservar el bosque y la fauna, con planes de introducir especies como el Quetzal y el Jaguar. Ese sueño, que prometía colocar a San Cristóbal como referente ambiental en Chiapas, hoy se ve truncado por la violencia y la impunidad.
Este caso no es menor. La renuncia de Orantes es la pérdida de un liderazgo ambiental y un golpe directo al patrimonio natural de la región. La sociedad exige que se frene la invasión, se garantice su seguridad y se castigue a los responsables. De lo contrario, el mensaje es claro: en San Cristóbal, proteger la naturaleza puede costarte la vida.










