Marco Alvarado / Diario de Chiapas
El sarampión, la tos ferina, entre otros virus que se mantenían “a raya”, están encontrando una oportunidad para enfermar a más población debido a una caída en los esquemas completos de inmunización.
Como lo señaló el secretario de Salud en Chiapas, Omar Gómez Cruz, un creciente movimiento antivacunas logró convencer a padres, madres y adultos que vacunarse es de “alto riesgo”, contribuyendo a una caída en los esquemas de vacunación.
En Chiapas, donde el rezago social de cientos de comunidades los vuelve altamente vulnerables a enfermedades causadas por virus, en 2024 apenas se alcanzó una inmunización del 30 por ciento “algo muy preocupante”, reconoció el funcionario.
No se trata de un problema exclusivo de México; en el mundo, principalmente en países como Estados Unidos, los grupos antivacunas crecieron, sobre todo después de la pandemia de Covid-19, mezclando paranoia, teorías de la conspiración, dichos sin datos de respaldo e información tergiversada, para diseminar la idea de que las vacunas sirven para diezmar a la población.
En los hechos sucede lo contrario. Sólo en México los esquemas de vacunación salvan la vida de hasta 3.5 millones de personas cada año, de acuerdo con una investigación publicada en la revista científica The Lancet.
El desarrollo de vacunas marcó un antes y un después para el ser humano, que durante milenios careció de una defensa contra la viruela, el sarampión o la poliomielitis.
Sin vacunas, la humanidad estaría a expensas de estos virus y las esperanzas de vida que actualmente se alcanzan serían sólo un sueño. Y no obstante la aplastante evidencia a favor de las vacunas, los movimientos que las rechazan continúan predicando una invitación al desastre colectivo, ya que si más personas siguen sin vacunarse, los virus encuentran campos fértiles para multiplicarse y matar sin restricciones.
En México hay muchas enfermedades que aún están contenidas debido a que las tasas de vacunación eran muy altas en generaciones anteriores, pero esto cambió en los últimos años.
Chiapas es un ejemplo de ello, por eso la meta es vacunar, cuando menos, al 90 por ciento de la población este año, destacó el director de Salud Pública de la Secretaría de Salud del estado, Orlando García Morales.
Se trata de una campaña permanente para que menores de un año y hasta los seis años tengan sus esquemas completos, también lograr este objetivo entre la población adulta, y ayudar a fortalecer la barrera en contra del sarampión, cuyo brote generó una alarma en el país este año.
Pese a que la pandemia de Covid-19 mostró contundentemente los efectos de un virus en una población indefensa, y que sólo la vacunación puede salvar vidas, hay una contracorriente que pregona lo contrario, encendiendo las hogueras que las campañas de vacunación masiva en el siglo XX lograron apagar.
En la actualidad se dispone de vacunas para prevenir más de 20 enfermedades que pueden ser mortales; así, se ayuda a personas de todas las edades a vivir más años y con mejor salud.
En este sentido, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) estimó que las vacunas ayudan a prevenir anualmente hasta 10 millones de muertes, y esto debido a que actualmente se cuenta con vacunas para hacer frente a padecimientos como la tuberculosis, hepatitis B, difteria, sarampión, influenza, entre otros.
“Las vacunas son preparaciones que se derivan de virus o bacterias que no causan la enfermedad pero que activan o reactivan el sistema inmunológico y protegen la salud”, destaca este instituto.
Hoy, a diferencia del mundo que pregonan los antivacunas, hay forma de que la difteria, tosferina, tétanos, poliomielitis, enteritis por rotavirus, sarampión, rubéola, parotiditis, influenza y neumonías, tanto en niños como en adultos, no sean mortales.
Sin embargo, no vacunarse puede llevar a padecer enfermedades, complicaciones graves y en ocasiones hasta la muerte en el caso de difteria, sarampión, tétanos neonatal, tos ferina y poliomielitis.










