Los 17 guatemaltecos comenzaron a llegar a sus lugares de origen; este miércoles dieron el último adiós a Roberto González en Totonicapán.
José Cancino / Tapachula
Los restos de los 17 guatemaltecos que fallecieron en la estación migratoria de Ciudad Juárez, Chihuahua, fueron sepultados el miércoles en sus lugares de origen.
La mayoría de los féretros fueron llevados en medio de multitudes a los cementerios en departamentos como Quiché, Quetzaltenango, San Marcos y Xelajú.
En San Antonio Sija, Totonicapán, se sepultó el cuerpo de Roberto González, uno de los 19 guatemaltecos fallecidos en el incendio del 27 de marzo, entre lamentos de su esposa e hijos.
“Roberto tenía esposa y dos hijos menores, a quienes les prometió el día que partió que trabajaría en EE. UU. para que ellos tuvieran un mejor futuro, pero con su muerte la vida les dio un giro inesperado”, señalaron los familiares que acompañaron a Roberto a su última morada.
En el sepelio estuvo presente el activista Irineo Mujica, quien desde Guatemala exigió al gobierno mexicano emitir una orden de arraigo contra el todavía titular del Instituto Nacional de Migración (Inami), Francisco Garduño, para evitar que se “escurra” de la justicia y sea juzgado por lo que ha denominado un “crimen de estado”.
Antes de la movilización de una nueva caravana migrante, Mujica Arzate afirmó que se caminará desde Tapachula hacia el centro del país para exigir justicia por los 40 muertos en Ciudad Juárez y por todas las víctimas de las políticas xenófobas del estado mexicano.
La mayoría de los cuerpos ha llegado a sus respectivos lugares, pero al menos una decena aún permanece en territorio mexicano en proceso de identificación y repatriación.










