María de Jesús apoya a mujeres con pelucas oncológicas
Itzel Grajales /Diario de Chiapas
Desde hace 25 años, María de Jesús Pérez Zavaleta es sobreviviente de cáncer de mama, una enfermedad que es la primera causa de muerte en mujeres en México, y que para ella ha representado no solo un reto personal, sino una causa que ha asumido con responsabilidad y compromiso para ayudar a otras mujeres.
“Dos meses de vida”; el mundo se le vino abajo cuando escuchó el diagnóstico y el pronóstico que le dio el médico; así lo relató este martes en el programa Tiempo de Mujeres, que conduce Itzel Grajales en la barra programática de Diario Media Group. Una expectativa que superó gracias al amor por su hija, Ángeles, que en ese entonces tenía apenas cinco años de edad.
Hubo un día en que parecía que no tenía esperanza, que todo había terminado; acostada en una cama lo único que pedía era morir y terminar con el dolor de vivir con la enfermedad, cuando, de pronto, volteó hacia un costado y vio una pequeña silla y a su pequeña hija jugando. Fue en ese momento en que decidió no rendirse.
El médico después sentenció: “un año”, pero María de Jesús también lo superó, con altas y bajas por al menos dos metástasis y las secuelas del tratamiento de quimioterapia. Por cirugías que requirieron injertos de piel y le causaron inmovilidad en uno de los brazos. Su esperanza de ver crecer a su hija la mantenía firme.
Fue después de vencer una crisis cuando decidió crear la asociación civil “Ángeles Procáncer de Seno”, que ayuda a mujeres con cáncer de mama en Chiapas; una organización altruista e independiente, que gestiona atención médica, recursos para transporte y apoyo emocional y psicológico a las pacientes.
“Cuando el médico les da el diagnóstico, la mayoría no sabe qué hacer o a dónde ir; no saben cuál es el siguiente paso; nosotras las acompañamos para que reciban el tratamiento, les hacemos saber qué hay esperanza, que sí se puede. Y es muy gratificante ver, después, que muchas superaron la enfermedad y hoy están con su familia”.
Debido a las quimioterapias, a las pacientes se les cae el cabello; una secuela que suele ser dolorosa en el ámbito emocional, que pega en la autoestima; “no se reconocen a sí mismas con su nuevo aspecto físico, se sienten mal al verse en un espejo”, señaló María de Jesús.
“Ves los cabellos en tu almohada; yo misma no me reconocía”. Haberlo vivido en carne propia, la llevó a buscar alianzas para hacer y donar pelucas oncológicas, que son mucho más que un accesorio, es la posibilidad de que las mujeres se sientan mejor consigo mismas, mientras pasan un proceso profundamente difícil.
María de Jesús destacó que una peluca oncológica en el mercado puede tener un precio de hasta 10 mil pesos, y si se tramitan a través de instituciones públicas, es posible que lleguen de manera tardía, cuando ya no son necesarias.
Ángeles Procáncer de Seno, lo hace más fácil; una vez hecha la solicitud, es posible que la peluca llegue a manos de la paciente en cuestión de días; sin trámites engorrosos ni costos excesivos, gracias a la solidaridad de personas aliadas con la causa.
María de Jesús invitó a la población a sumarse con la donación de cabello: si tiene un largo de 50 centímetros o más, sin importar que tenga tinte, puedes entregarlo para que se convierta en una peluca oncológica. Para hacerlo, puedes llamar al 9611967373, o comunicarte a través de la página en Facebook Ángeles Procáncer de Mama. ¡Tú puedes hacer la diferencia!










