M de R / Berriozábal
Es un municipio conocido por la venta y realización de sus hamacas, artesanos berriozabalences llevan en la sangre la memoria de las formas y los colores de los hilos con que tejen cada pieza.
Don Rodrigo Ibáñez, es uno de los artesanos que hace magia con esas manos que tejen desde que era pequeño y a pesar de una discapacidad. Pertenece al barrio Juan Sabines, así como don Marco Antonio Manga Marroquín del barrio San Marcos, que también trabaja el tejido venta y distribución de las hamacas.
Ambos se han dedicado a esta noble y creativa labor por varios años y con ello llevan sustento a sus hogares, donde los más jóvenes aprenden también de este arte.
Don Marco Manga, es un hamaquero que empezó a trabajar en el tejido a la edad de 10 años y con el paso del tiempo el mismo creó sus aguas para el poder tejer. Su familia sigue sus mismas tradiciones y con mucho orgullo.
Sus ancestros también lo hicieron, por lo que confía que el arte siga pasando por su estirpe, pues considera que es un trabajo que jamás se debe olvidar en el bello municipio de Berriozábal que tiene esa característica.
La realización y distribución debería tener mejores apoyos, para evitar malbaratar, pues los tejidos son de buena calidad, además de los hilos y principalmente la dedicación que pone cada artesano al realizar las piezas.
“Las manos que lo realizan están hechas con amor y dedicación, pedimos más apoyos que haya más impacto para los artesanos de nuestro municipio y porque no también en otros municipios. Agradecemos al amigo Miguel Palacios y ala coordinación de la CNOP Municipal Berriozábal quienes se han preocupado por nosotros y gracias a ellos nos han entregado apoyos para la realización de las hamacas, puesto que estamos pasando una mala economía por la pandemia del covid-19, nos cambió la vida, pero poco a poco saldremos adelante”, dijo don Marco Antonio Manga Marroquín.










