Villa de Allende, pulmón de Tuxtla Gutiérrez

Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
El 8 de septiembre de 1939, el presidente en ese momento, Lázaro Cárdenas, decretó a la zona protectora forestal vedada, los terrenos forestales de Villa Allende con una superficie de 20 mil 080.27 hectáreas, como un área natural protegida.
Esta zona protegida que inicia en la zona de la conocida como “La Chacona” y pasa por la Cañada a San Fernando, es la cuenca alta de donde nace el río Sabinal, el cual atraviesa Tuxtla Gutiérrez, señaló Bogar Guillermo Gálvez Cruz, encargado de la dirección del área de Protección de Recursos Naturales de esta zona.
“El mismo decreto dice que sirve para la cobertura forestal que tiene esta reserva, sirve como un regulador climático y de recurso hídrico porque de ahí nace la cuenca del río Sabinal”.
Gracias a la cobertura forestal de Villa Allende, existe una recarga de los mantos freáticos, con ello, se surte de agua a gran parte de las colonias del lado norte poniente de la capital del estado.
Los municipios de Tuxtla Gutiérrez, San Fernando y Berriozábal son los que cubre esta gran superficie de biodiversidad.
“El reto o el desafío que se tiene ahí, son dos. Uno, es rescatar lo que se ha perdido, que del año 39 al 2009, no tenía ningún manejo, por lo tanto, se degradaron algunos ecosistemas o tipo de vegetaciones ahí; ya sea por la agricultura, la ganadería o por algunas actividades no permitidas como la extracción de tierra de monte en Berriozábal”.
El reto, señaló el funcionario federal, es restaurar esta zona, ya que Villa Allende trabaja como un corredor biológico para unir al parque nacional Cañón del Sumidero y la reserva de La Pera de donde transitan de ida y vuelta los animales salvajes.
El pasado 30 de septiembre de 2024, se recategorizó el decreto de Villa de Allende, y sirve para que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), reconociera a este lugar como otra área protegida; por lo que a partir de esa fecha comenzaron las labores para su restauración.
“Una de las principales actividades o la primera actividad principal fue, dar a conocer a los municipios, y a la gente local, que ya es un área natural protegida, y que nos ponemos a la orden para establecer algunas acciones sustentables con los ejidos”.
Por ejemplo, en Efraín Gutiérrez, ejido de Berriozábal, la población ha señalado que hay una gran parte de zona conservada de selva alta perennifolia (también conocida como selva húmeda, es un ecosistema exuberante y diverso, caracterizado por árboles altos que conservan su follaje todo el año); en esta zona había mucha gente extraña a la región que entraban a cazar y sacar madera ilegalmente.
Por esta razón la Conanp ayudó a formar una brigada de vigilancia y monitoreo comunitario, la cual realiza recorridos de vigilancia terrestre, “con la presencia de esta brigada, nos comentan que ya han visto una disminución de los ilícitos ambientales”

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