- Los accidentes enlutan o marginan la vida de una persona o de toda una familia; los percances han subido un e por ciento en relación a los registros del 2024
- Al año estima que se registran hasta 2 mil 500 incidentes, es decir, entre tres y cinco percances al día tan solo en Tuxtla Gutiérrez.
Tania Selvas, Edén Gómez, José Salazar, Marco Alvarado, Javier Mendoza, Ainer González
Editor: Tania Selvas-Diseño: Luis Méndez-Fotografía: Erik Bustillos / Diario de Chiapas
La noche del 30 de octubre del 2022, la vida de la familia Fabre Esponda dio un giro radical. Su hijo había salido de fiesta a un bar y una hora después de llegar a la reunión, falleció a manos de un “amigo” que decidió conducir en estado de ebriedad y presuntamente bajo los efectos de otra droga, provocando un accidente fatal en el libramiento sur de Tuxtla Gutiérrez.
“En cada estadística hay una historia. Hay una historia de un joven que truncó sus sueños. Hay una historia de una mamá que ya no puede escucharlo. Hay una historia en casa, una silla vacía. Es un tema bastante complejo para que las autoridades puedan entender toda esa parte”.
A casi tres años del accidente, la familia ha sido revictimizada una y otra vez desde el momento del percance en el que la información precisa de la situación no fue comunicada; los trámites infinitos e insensibles para poder despedirse de su hijo y la ausencia de justicia, porque el conductor del automóvil en el que iba como copiloto José Carlos sigue prófugo.
“La persona nunca se presentó a declarar. Entonces, pues hay una demanda que según sigue su ciclo, pero no vemos resultados. Esta persona ya no llegó a declarar, ya es un adulto. Mi hijo tenía 21 años, esta persona igual”.
La impunidad en la mayor parte de los hechos de tránsito con lesionados y fallecidos, la falta de empatía con los familiares que han perdido un ser querido y el aumento del número de accidentes en Chiapas, motivaron a la señora Pamela a crear la Fundación José Carlos Fabre en honor a su memoria, a través de la cual realizan pláticas con jóvenes, madres y padres de familia en las que cuenta la historia de su hijo de 21 años que perdió la vida a causa de una imprudencia, pretendiendo como siguiente meta crear una red comunitaria de conductor designado.
Más de una década en una silla de ruedas, esperando justicia
Transcurría el año 2011, cuando Verónica Ordóñez Roblero fue atropellada por una unidad de una empresa distribuidora de cerveza en Chiapas, dejándole secuelas físicas y neurológicas, que le impidieron hacerse cargo de su pequeña hija de dos años y desarrollarse como profesionista.
14 años después no hay justicia y es por ello que Verónica, junto a sus padres, que son su sustento emocional y económico, se vieron orillados a clamar justicia de manera pública, para que se cumplan sentencias que obligan al responsable y a la empresa que lo respalda a indemnizarla.
“Desde el año 2011, dos empresas exclusivas de Tuxtla S.A. de C.V. y Asesoría Comercial de Chiapas S.A. de C.V., encargadas de la comercialización de la marca Superior, han evitado cumplir con la sentencia que las obliga a reparar el daño que me causaron”.
Las historias se repiten: trámites burocráticos, omisión de las autoridades judiciales y familias que tienen que vivir con el dolor físico y emocional; porque después de un accidente ya nada es igual.
Más que números, vidas en riesgo
De acuerdo a la Guardia Estatal Vía Preventiva de la Secretaría de Seguridad del Pueblo que dirige Raimundo López Hernández, del primero de enero al 13 de agosto de este año a nivel estatal se han registrado 647 siniestros, dejando un centenar de lesionados y pérdidas humanas a su paso.
“El primer semestre, que comprende de enero a junio, tuvimos 549 siniestros de tránsito. Hicimos 8 mil 871 sanciones por infracciones. El Ángel Guardián (que es el apoyo de la llanta, el mecánico, la refacción), fueron 675 (acciones); casco seguro 681; tenemos operativo de alcoholímetro también, apoyamos todos los días, 214”.
En tanto, en Tuxtla Gutiérrez, las cifras según la Dirección de Tránsito y Vialidad, dependiente de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito, revelan que al día se atienden de entre 17 a 32 percances, que van variando en cuanto a su complejidad y gravedad. El 75 por ciento de ellos son entre particulares; el 25 por ciento restante es del sector público; y según las acciones que han emprendido, han bajado los hechos relacionados con las motocicletas.
“En la estadística sí se están reduciendo. Tenemos una disminución de aproximadamente el 15 por ciento en el libramiento, a raíz de que se pusieron las señales para que las motos puedan circular en los carriles de baja velocidad del libramiento”.
Las cifras se contraponen y se multiplican; sin embargo, las corporaciones que atienden las emergencias son el termómetro más certero de las familias que pierden la tranquilidad a causa de un accidente. La Cruz Roja Mexicana, tan solo en Tuxtla Gutiérrez, atiende por medio del 911un promedio de 2 mil 500 accidentes al año, es decir, entre cinco y siete incidentes al día.
“Un aumento aproximado del tres por ciento; principalmente son accidentes en automóvil, personas que van en motocicleta que son impactadas por vehículos y también los que son peatones; principalmente en libramientos que no utilizamos los puentes peatonales, que es lo que debemos realizar”.
Las víctimas más frecuentes, peatones y motociclistas, la mayoría de ocurrencia en los libramientos y las vías rápidas, dejándoles lesiones que cambian la vida; destacó Emergencias de Chiapas (Emerchis), un voluntariado ciudadano que tiene más de 30 años auxiliando.
“No solamente es un traumatismo de una fractura de un brazo, una pierna; dijéramos, viene siendo cadera, columna, cervicales; esas gentes quedan de por vida. No pueden volver a caminar, a volver a su actividad normal. Creo que todos manejan, pero no prevén el hecho de que tienen un vehículo que no les protege absolutamente nada”.
Reforzar la ley para garantizar seguridad
La prevención es tarea tripartita: ciudadanía, empresas transportistas y autoridad; y una de las obligaciones del gobierno es cumplir la Ley General de Movilidad, que ya está vigente en el país y obliga a que los reglamentos estatales se armonicen, pero en Chiapas aún falta por hacer, advirtió la fundadora del Organismo de Seguridad Vial en Chiapas, Shiomara Romero Pascacio.
“Nosotros recomendamos que se puedan hacer ya los exámenes prácticos en la expedición de licencias. A partir de ahí, puedes reeducar a la gente porque es importante cómo empezamos a conducir. La manera de que seamos responsables en el tema de seguridad vial no es nada más educación vial, no son solo los señalamientos, sino cómo prevenir un hecho de tránsito”.
Entre los principales factores de riesgo, apuntó que la velocidad sigue siendo determinante en los accidentes, tanto en transporte público como en vehículos particulares. Insistió en que las vialidades deben ser equitativas y seguras, y que el crecimiento urbano debe ir acompañado de auditorías de seguridad vial en cada proyecto de infraestructura, que deben contemplar iluminación, áreas verdes, pasos seguros para peatones y división correcta de carriles.
Verónica hace 14 años, José Carlos hace dos años, hace casi 10 días Consuelo y Jackeline; y a diario un sinnúmero de nombres, que se traducen en familias que se han quedado con secuelas emocionales, físicas y económicas imborrables a causa de una mala decisión al tomar el volante o simplemente al cruzar una calle.










