Mientras personas de la comunidad LGBT+ participaban en un evento en el Senado, Lilly Téllez se persignó, lo que fue visto como una ‘provocación’.
El Sol de México
El Senado volvió a ser escenario este jueves de tensión, tras un altercado protagonizado por la senadora del PAN, Lilly Téllez, en el marco de un evento conmemorativo del orgullo LGBTQ+.
Todo comenzó cuando Téllez cruzó el Patio del Federalismo rumbo al Pleno. Pero, fue ahí donde un asistente al evento le comenzó a mentar la madre, lo que la llevó a persignarse como respuesta personal, sin saber de qué se trataba la actividad.
Pero para la senadora morenista Alejandra Arias Trevilla, organizadora del evento, el gesto fue deliberado y ofensivo. “Salió a provocarnos, a denostar a mis invitados por su condición”, reclamó desde tribuna. “Yo sí les ofrezco una disculpa”.
“Me insultaron y me persigné. No sabía qué se conmemoraba. Les deseo bendiciones, no hay falta de respeto de mi parte”, respondió Téllez.
El incidente desató una ola de intervenciones. La morenista Martha Lucía Micher acusó a la panista de hipocresía. “No nos hablen de dignidad quienes se han burlado del cuerpo o de la orientación de otras personas”, dijo.
Asimismo, pidió al senador Gerardo Fernández Noroña, presidente de la Mesa Directiva del Senado, que garantizara la salvaguarda de los senadores y sus invitaos.
Fernández Noroña pidió respeto a la dignidad de todos, pero también aprovechó para lanzar un dardo contra el PAN, al recordar que un día antes la propia Téllez “saboteó” la toma de protesta de funcionarios diplomáticos y aprovechó para recordar que también obligó a un abogado a disculparse luego que lo insultó en el aeropuerto capitalino.
Y como si no bastara, el senador Félix Salgado Macedonio echó más leña al fuego con una extraña analogía sobre la guerra de Troya. Mientras tanto, el panista Marko Cortés aprovechó el caos para denunciar que Noroña obstaculiza su representación en el Consejo de Europa.
Tras su declaración, el senador panista aprovechó para acusar a Noroña de ser parcial en su cargo y haberle negado la oportunidad de participar en un evento en Europa.
El Senado terminó así: más crispado, más dividido y con Téllez —otra vez— en el centro del huracán. Más tarde, en redes, la panista publicó un mensaje donde exhibió al presunto agresor, quien se jactaba de haberla insultado “en su jeta” y celebraba haber “descargado su estrés”.










