Condena PT que PAN y aliados quieran desacreditar testimonios de integrantes del crimen organizado, que si bien son criminales, están evidenciando delitos.
MVS Noticias.-El expresidente Felipe Calderón debe ser presentado ante la justicia por los delitos en que incurrió durante su mandato, por complicidad con el exsecretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, sujeto a juicio penal en Estados Unidos, insistió en exigir la fracción parlamentaria del Partido del Trabajo (PT) en la Cámara de Diputados.
Desde esa instancia parlamentaria, se adelantó que el vicecoordinador Gerardo Fernández, presentará este jueves 16 de febrero en la sede del recinto parlamentario “pruebas sobre actos de corrupción” del exsecretario.
Calderón debe “dar la cara” por delitos que se imputan a García Luna
El también vicecoordinador de la fracción, Benjamín Robles señaló que ante las declaraciones de integrantes del crimen organizado, respecto a los pagos multimillonarios del crimen organizado al exfuncionario federal para continuar con sus operaciones, y que han sido llamados como testigos por la justicia norteamericana, es indispensable que el exmandatario federal asuma su probable responsabilidad.
Robles Montoya señaló que desde su punto de vista, el expresidente Calderón Hinojosa debe ser encarcelado.
Afirmó que los dichos en el juicio contra el extitular de seguridad federal confirman la complicidad del gobierno panista entre el año 2006 y el 2012, con los grupos del crimen organizado.
El congresista también afirmó que no hay elementos para que desde la actual oposición se argumente que los señalamientos y cargos penales contra García Luna que se dirimen en la justicia norteamericana, son producto de “una persecución” del actual Gobierno Federal.
Validez del testimonio de criminales
También recriminó que el PAN y otras fuerzas que actualmente están en la oposición desacrediten los testimonios contra el extitular de Seguridad, porque son emitidos por otros “criminales” que están buscando “beneficios judiciales” ante la autoridad en Estados Unidos.
“Se trata de esas mismas voces que antes defendían la figura de testigos protegidos, tan impulsadas por Calderón y García Luna durante su gobierno. Ahora que los acusados son otros, esta figura es cuestionable y poco confiable”.










