Su deceso marca el fin de una era para el balompié global, ya que fue uno de los estrategas más influyentes de finales del siglo XX y principios del XX
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Hoy, 10 de abril de 2025, el fútbol llora la pérdida de Leo Beenhakker, legendario entrenador neerlandés que falleció a los 82 años. Su deceso marca el fin de una era para el balompié global, pues Don Leo (como cariñosamente se le conocía) fue uno de los estrategas más influyentes de finales del siglo XX y principios del XXI. Su delicado estado de salud lo había mantenido alejado de la vida pública en sus últimos meses, pero su legado perdura en cada cancha donde se juegue con pasión y técnica.
Una carrera brillante en Europa
Nacido en Róterdam el 2 de agosto de 1942, Beenhakker fue un visionario que revolucionó el fútbol con su estilo ofensivo y su capacidad para leer el juego. Su filosofía se basaba en la posesión del balón, el ataque por las bandas y la constante movilidad de sus jugadores. Debutó como técnico en el modesto SC Veendam antes de saltar a la fama con el Ajax, club donde inició su leyenda al ganar la Eredivisie en 1979-80.
Su consagración llegó con el Real Madrid, donde dirigió a la emblemática Quinta del Buitre (Butragueño, Míchel, Sanchís, Martín Vázquez y Pardeza). Bajo su mando, el equipo merengue logró tres Ligas consecutivas (1986-1989), una Copa del Rey y dos Supercopas de España. Su paso por el Real Zaragoza también fue destacado, demostrando su capacidad para potenciar equipos medianos.
En su país, hizo historia al ser el único entrenador en ganar la Eredivisie con los dos gigantes neerlandeses: el Ajax (1979-80 y 1989-90) y el Feyenoord (1998-99). Además, dirigió selecciones como Países Bajos (llevándolos al Mundial de Italia 1990), Arabia Saudita, Trinidad y Tobago (clasificándolos por primera vez a un Mundial en 2006) y Polonia (liderándolos en la Eurocopa 2008).
Su paso por el fútbol mexicano
Aunque su estadía en México fue corta, Beenhakker dejó una huella imborrable. En 1994, asumió el banquillo del Club América, donde implementó un fútbol vistoso que enamoró a la afición. Bajo su dirección, jóvenes como Cuauhtémoc Blanco comenzaron a despuntar, mientras que figuras como François Omam-Biyik brillaron. Sin embargo, su salida fue abrupta por diferencias con la directiva, pese a tener al equipo como líder del torneo.
Un año después, sorprendió al fichar por Chivas, generando polémica por su pasado en el América. Aunque su estilo fue bien recibido, los resultados no acompañaron y su etapa fue efímera. Pese a no ganar títulos en México, su influencia táctica y su carisma lo convirtieron en una figura respetada. En entrevistas posteriores, elogió la pasión de los aficionados mexicanos, a quienes consideraba «de los más apasionados del mundo».
Un legado eterno
Beenhakker fue más que un entrenador: fue un maestro que formó generaciones de futbolistas y técnicos. Su capacidad para motivar a sus jugadores era legendaria – se recuerda especialmente cuando, en el Real Madrid, improvisó un emotivo discurso en español para alentar a su equipo antes de un clásico.
Hoy, el fútbol pierde a uno de sus grandes innovadores, pero su filosofía de juego y su carácter seguirán inspirando a nuevas generaciones. Descanse en paz, Don Leo, el holandés que conquistó corazones en todo el mundo.










