Autoridades rescataron en Ocosingo a un niño que pasó 15 días encadenado por su familia. El menor está bajo resguardo del DIF en Chiapas.
telediario.mx
Autoridades de protección a la infancia rescataron a un niño que permaneció encadenado durante 15 días en la comunidad de Abasolo, municipio de Ocosingo, Chiapas.
El menor fue hallado con una cadena y un candado sujetos a uno de sus tobillos dentro de su vivienda.
La situación del menor se dio a conocer luego de que habitantes del municipio compartieran imágenes donde se veía al niño caminando con dificultad debido al peso de la cadena y el candado.
Los vecinos indicaron que el pequeño llevaba aproximadamente dos semanas en esas condiciones de encierro, por lo que pidieron ayuda ante un posible hecho de maltrato infantil.
Para entender este caso, es importante aclarar que las autoridades realizaron una valoración inicial, que es un examen médico y psicológico rápido para saber en qué estado de salud se encuentra una persona al ser rescatada.
En este estudio, detectaron que el niño presentaba condiciones desfavorables de higiene (falta de limpieza), mala alimentación y un descuido general en su bienestar.
Al ser entrevistados por las fuentes oficiales, los familiares del menor reconocieron que ellos mismos lo amarraron y lo mantuvieron encerrado.
La explicación que dieron los padres fue que el niño presenta un comportamiento hiperactivo, una palabra que se usa para describir a niños que tienen mucha energía y dificultades para seguir reglas o quedarse quietos en un solo lugar.
Según los familiares, el encierro era una medida para evitar que el niño saliera de la casa o sufriera algún accidente en la calle.
Las autoridades estatales precisaron que la familia vive en una situación de vulnerabilidad económica y social.
Además, informaron que la madre padece enfermedades que le complican cuidar al menor de forma permanente.
El rescate no fue sencillo debido al sistema normativo interno de la comunidad, es decir, a las reglas propias que tienen los pueblos indígenas para gobernarse, conocidas también como «usos y costumbres».
Inicialmente, estas normas impidieron que las organizaciones de ayuda pudieran entrar por el niño.
Incluso, un habitante de la zona llamado Fernando Velázquez Gómez, quien intentó ayudar al menor difundiendo las fotos y la ubicación de la casa, fue encarcelado por las autoridades tradicionales del lugar.
No obstante, las instituciones de protección a la infancia lograron finalmente concretar el resguardo del niño.










