* No hay puntos de revisión concretos en la línea fronteriza entre México y Guatemala
José Cancino / Corresponsal Diario de Chiapas
Tapachula, Chiapas.- Pese al anuncio del despliegue de seis mil militares en la frontera sur, el río Suchiate permanece sin vigilancia por parte de las autoridades federales.
Sólo algunos elementos de la Guardia Nacional, destacamentados desde hace varios meses en este punto internacional, permanecen guarecidos de la lluvia y el sol en una pequeña galera, sin mayor actividad.




La contención por parte de agentes migratorios y los mismos militares se ha replegado kilómetros adentro de territorio mexicano. Es decir, las inspecciones a personas que ingresen al país por Chiapas, se generan en municipios como Tapachula y Huixtla, donde los oficiales revisan vehículos del transporte público.
Pero en el río Suchiate el ingreso de migrantes es viable. Cruzan de Tecún Umán, en Guatemala, hacia Ciudad Hidalgo, el primer municipio de Chiapas por donde comienzan a desplazarse hacia Tapachula, burlando retenes de inspección que se localizan sobre la carretera internacional ante la política de no contener a quienes buscan llegar.
A esto se suma el trasiego de mercancías de un país a otro, sin ningún tipo de estricto control sanitario ni aduanal. A bordo de balsas, cientos de personas trafican a diario con todo tipo de producto que ingresa a Guatemala o a México.
Migrantes llegan prácticamente todos los días y han improvisado salidas desde el sur de Chiapas con la intención de llegar a Oaxaca, donde existe un módulo de atención y expedición de permisos de tránsito por el país.
En las carreteras de varios municipios fronterizos, se observa a grupos pequeños de extranjeros caminando en la ruta hacia Tapachula, para llegar y unirse a otros cientos que han replicado la acción.
Por su parte, Guatemala intensifica operativos de búsqueda de migrantes.
El sábado 20 de agosto, coordinó la expulsión del país de 44 extranjeros, de los cuales 23 son venezolanos, dos ecuatorianos, cinco haitianos, cuatro cameruneses, dos brasileños, tres cubanos uno de Senegal, dos hondureños y dos nicaragüenses.
La semana que concluyó, impidió el paso de cientos de migrantes hacia México, bajo el argumento que no cumplían con los requisitos de tránsito legal por el territorio chapín.
Las redadas en Centroamérica continúan.









