- Balseros y tricicleros trabajan “contracorriente” en el traslado de personas y mercancías
José Cancino / Corresponsal Diario de Chiapas
Balseros y tricicleros que operan en el río Suchiate, debajo del puente internacional Talismán- El Carmen, construyeron con recursos propios una barrera de contención, para evitar que la fuerza de la corriente pluvial destruya el paso de personas y mercancías.
Los trabajadores de este sector han resentido en los dos últimos años los efectos de las fuertes lluvias, como ocurrió en diciembre de 2022, cuando el caudal de este importante río que funciona como frontera natural con Guatemala, se desbordó y provocó afectaciones en viviendas de unas cinco comunidades.
En 2023 la historia no ha cambiado mucho: constantes incrementos de agua y el arrastre de piedras enormes y Troncoso de árboles, que han modificado la ruta de paso de migrantes y mercancías que burlan los filtros aduanales y regulatorios.
Incluso, durante varias semanas entre junio y julio el paso de personas provenientes de guatemala se detuvo casi en tu totalidad, ante la creciente del Río que generaba temor de pasar hacia Chiapas.



La fuerte corriente ha cobrado también vidas, como la de un padre e hijo salvadoreño que cayeron de una polea y se ahogaron. A esto se suman otros incidentes con consecuencias lamentables.
La barrera de contención está situada en lo que algún día parecía terreno inalcanzable para el Suchiate, pero con el paso del tiempo el agua ha alcanzado más espacio y reducido las veredas de paso que utilizan los tricicleros, para el transporte de mercancías y el traslado de personas que evitan caminar casi medio kilómetro desde que desciendes de las balsas o descienden de las sillas tirolesas.
Pese al esfuerzo de los empleados del lugar, sigue representando un serio peligro para quienes utilizan esta ruta, aunque es de las más utilizadas en la franja fronteriza con Guatemala.








