Se aproxima el final de este sexenio; aún hay tiempo de rectificar el camino
Ciudad de México.- Quienes formamos parte del Movimiento Nacional por la Transformación Sindical (MNTS) consideramos que el sector educativo atraviesa por una situación compleja a causa de los rezagos históricos, el impacto de la pandemia y los desajustes en la economía.
Aunado a lo anterior, cuando nos aproximamos a la recta final de este sexenio y en nuestros cuatro años de labores ininterrumpidas en todo el país, nos hemos percatado que el cambio prometido en materia de democracia sindical no ha llegado.
Hoy, en medio de una coyuntura en la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el tardío relevo en la dirigencia nacional del SNTE, urge encontrar caminos que brinden soluciones consensuadas y legitimadas entre los diferentes actores del sector educativo: estudiantes, padres de familia, maestras y maestros en activo, personal de apoyo y jubilados.
A lo largo de nuestra labor en favor de la educación y la democracia sindical hemos manifestado y reiteramos nuestro respaldo a los fines y propósitos de las Reformas Educativa y Laboral promovidas por este gobierno. Coincidimos en que la educación es un instrumento inspirador y emancipador de la sociedad en transformación; sin embargo, estamos seguros que ningún proyecto logrará resultados si no se incluye a los trabajadores de la educación, cuya revaloración, salario digno y profesional siguen siendo pendientes.
Por lo anterior, confiamos en que la nueva titular de la SEP, por su origen democrático, impulse mejoras laborales para los trabajadores de la educación y sea una activa promotora de la democracia sindical al interior del SNTE, ya que este binomio es fundamental en la construcción de una nueva cultura democrática entre los mexicanos.
En la recta final de esta administración que ha enarbolado la bandera de la transformación, a la cual respaldamos antes y ahora, apelamos a construir un nuevo pacto educativo y magisterial que permita terminar con la discrecionalidad y opacidad con la que se han conducido los actuales dirigentes del SNTE.
Por lo que solicitamos de manera respetuosa y contundente, una mesa de diálogo con el secretario de Gobernación, como el titular de la relación laboral del apartado “B”, para analizar la equidad y transparencia de los procesos tanto seccionales como el nacional que se avecina, pues hasta ahora han sido mera simulación y se han aprovechado de las leyes laborales para hacer creer que llevan a cabo procesos democráticos. Basta preguntar a los trabajadores de la educación donde ha habido procesos sindicales para conocer la realidad.
Aprovechamos este espacio para solicitar de manera respetuosa al Poder Legislativo garantizar en el Presupuesto de Egresos 2023 los recursos suficientes para impulsar la capacitación y profesionalización del magisterio, infraestructura educativa y facilitar el acceso a las nuevas tecnologías.
Como Movimiento observamos que son momentos de rectificar lo andado y lograr consensos que permitan que el voto libre, directo, secreto y universal, sea una realidad en el SNTE, sin vicios y corruptelas como el rasuramiento del padrón, la coacción del voto y que ellos se erijan como juez y parte, manipulando de manera descarada todo el proceso.
¡Basta ya de seguir con este tipo de manipulaciones! Vemos con preocupación que a pesar de que las leyes laborales y acuerdos internacionales han sentado las bases para lograr un mejor magisterio que a su vez redunde en una mejor educación para las y los niños, la situación que ahora se vive en el gremio nos está llevando a considerar la posibilidad de que los trabajadores de la educación pensemos en nuevas formas de organización política y laboral.










