Edgar Castillo/Corresponsal Diario de Chiapas
Tonalá, Chiapas.- El hartazgo llegó a su límite, habitantes de Bahía de Paredón alzaron la voz tras 15 años de vivir bajo la contaminación provocada por el drenaje de Tonalá que desemboca directamente en la bahía.
De acuerdo a pobladores, durante más de una década han tocado puertas, han marchado y han hecho llamados a todas las autoridades competentes, obteniendo siempre la misma respuesta: «retírense, ya se va a solucionar».
«Son días perdidos de trabajo, aguantando el sol, aguantando malos comentarios de comunidades vecinas, con la esperanza de ser escuchados. Pero esa planta de tratamiento hasta hoy no funciona», denuncian.
Los habitantes señalan que la responsabilidad no es solo de una administración, sino de todos los funcionarios que han hecho caso omiso a un grave ecocidio que hoy ya se convirtió en un problema de salud pública.
Las aguas residuales, aseguran, llegan al mar tal cual salen de los baños, poniendo en riesgo a miles de personas que tienen contacto con ellas y al ecosistema del que dependen.
«Ya no estamos para repartir culpas, estamos para darle una solución. Entendemos que a veces mostramos nuestro enojo con groserías, pero pónganse en nuestro lugar. No son solo aguas negras, es nuestra salud, es donde vivimos y de donde comemos», expresaron.
Aclararon que el pescado de consumo se captura en alta mar, sin embargo, las aguas de la orilla, donde conviven familias, niños y pescadores, sí presentan una contaminación severa que podría derivar en infecciones y enfermedades.
Ante ello, lanzaron un llamado a la solidaridad:
«Ayúdanos a cuidar la fuente de trabajo de miles de personas. Solo hay una cosa que hacer: apoyarnos. Disculpa si te atrasamos por un tiempo en tu camino, pero ojalá mañana no sea un familiar tuyo quien resulte con una infección por este problema».










