EDGAR RUIZ
Ocozocoautla.— Con profunda devoción y en un ambiente de respeto, fieles católicos de este municipio dieron inicio a la Semana Santa participando en la tradicional celebración del Domingo de Ramos, una de las fechas más significativas del calendario litúrgico.
La jornada comenzó en la iglesia de la Santísima Trinidad, desde donde partió una procesión que avanzó por diversas calles hasta llegar a la parroquia de San Juan Bautista. Durante el recorrido, los asistentes portaban palmas bendecidas, símbolo de fe y esperanza, evocando el pasaje bíblico que marca la entrada de Jesús de Nazareth a Jerusalén.
A lo largo del trayecto, predominó un ambiente de recogimiento; por momentos, el silencio se hacía presente entre los caminantes, interrumpido únicamente por rezos y cantos que reforzaban el sentido espiritual de la actividad. Familias completas participaron en la caminata, demostrando la arraigada tradición religiosa que se mantiene viva en la comunidad coiteca.
El Domingo de Ramos recuerda el momento en que Jesús fue recibido con júbilo por el pueblo, que extendía mantos y agitaba palmas a su paso, reconociéndolo como el salvador. Este hecho marca el inicio de la pasión de Cristo, invitando a los creyentes a la reflexión sobre el sacrificio, la humildad y el amor.
Al arribar a la parroquia de San Juan Bautista, se celebró una misa emotiva, en la que los feligreses participaron activamente, escuchando el mensaje que exhorta a fortalecer la fe y a vivir estos días con recogimiento espiritual.
La conmemoración no se limitó a la cabecera municipal, pues en distintas comunidades y colonias también se llevaron a cabo procesiones y celebraciones litúrgicas, con importante participación de la población.
Finalmente, representantes de la iglesia hicieron un llamado a los ciudadanos a vivir la Pascua con responsabilidad, privilegiando la reflexión, la convivencia sana y el respeto durante las celebraciones de Semana Santa.










