Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
En el marco de la festividad de San Marcos Evangelista, patrono de la capital chiapaneca, la comunidad católica celebró este 25 de abril el primer aniversario de la toma de posesión canónica de Monseñor José Francisco González González como el III Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez.
Tras un año al frente, la Arquidiócesis manifestó su beneplácito por la labor del prelado, elevando oraciones para que su guía siga marcada por la «sabiduría, fortaleza y alegría» en favor de los fieles de la región.
La llegada de González González a Chiapas en 2025 puso fin a un periodo de incertidumbre que se prolongó por un año y tres meses, tras el fallecimiento de su antecesor, Fabio Martínez Castilla.
Nombrado por el Papa Francisco, el actual Arzobispo llegó con una trayectoria de 11 años como Obispo de Campeche. Con su designación, se convirtió en el sexto obispo en presidir esta sede desde su fundación, consolidando un liderazgo que combina la experiencia administrativa con una profunda formación académica.
Uno de los hitos más significativos de este primer año fue la recepción del palio arzobispal. Dos meses después de asumir su cargo en Tuxtla, González González viajó a la Ciudad del Vaticano para recibir, de manos del Papa León XIV, esta insignia litúrgica en la Basílica de San Pedro.
«El palio evoca la imagen del Buen Pastor que carga a la oveja perdida sobre sus hombros», explicó el Arzobispo en su momento, subrayando que la prenda, confeccionada con lana de corderos y adornada con cruces negras, es un recordatorio del compromiso total hacia su Iglesia local y su unidad con el Sumo Pontífice.
Originario de Yahualica de González Gallo, Jalisco, donde nació el 17 de marzo de 1966, José Francisco González realizó sus estudios superiores en Roma, donde obtuvo licenciaturas en Derecho Canónico, por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, y Teología Bíblica, por la Pontificia Universidad Gregoriana.
Antes de su llegada al sureste mexicano, destacó en la Arquidiócesis de Guadalajara como vicerrector y formador en el Seminario Mayor; profesor de Griego Bíblico, y defensor del Vínculo en el Tribunal Eclesiástico.
Asimismo, ha desempeñado cargos clave en la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), liderando la Dimensión de Pastoral Vocacional y formando parte del Consejo Permanente para la Provincia de Yucatán.










