La Administración Federal de Aviación (FAA) informó que la noche de este miércoles un avión y un helicóptero militar H-60 “Black Hawk”chocaron cerca del río Potomac. De acuerdo con los datos de tráfico aéreo, el vuelo 5342 de American Airlines estaba en curso de colisión con el helicóptero a las 20:48 horas.
De acuerdo con American Airlines el avión Bombardier CRJ700 transportaba a 60 pasajeros y 4 trpulantes. En el helicóptero iban a bordo tres militares, ninguno era funcionario de alto rango.
El vuelo 5342 de American Eagle en ruta desde Wichita, Kansas (ICT), a Washington (…) sufrió un accidente», informó la aerolínea en un comunicado. «Había 60 pasajeros y cuatro miembros de la tripulación a bordo».
La Casa Blanca y FAA confirmaron que la colisión fue entre un helicóptero militar H-60 “Black Hawk” y un avión de pasajeros en el aeropuerto nacional Reagan, cerca de Washington, D.C. En un comunicado el presidente Donald Trump afirmó que «sigue de cerca la situación».
Descartan sobrevivientes en accidente aéreo en Washington DC
El jefe de los Servicios Médicos de Bomberos y Emergencias en Washington DC, John Donnelly, descartó que haya sobrevivientes en el accidente aéreo registrado durante la noche del miércoles en el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de la capital estadunidense.
Varios cuerpos fueron recuperados del río Potomac de Washington tras la colisión entre un avión de pasajeros y un helicóptero militar, informaron previamente los medios estadunidenses. Esos cuerpos eran del jet civil de Eagle American y uno del helicóptero Black Hawk. La oficina del médico forense principal en Washington está liderando la reunión de los cuerpos con seres queridos, y múltiples oficinas de forenses están trabajando para identificar a las víctimas.
«Continuaremos trabajando para encontrar todos los cuerpos y recogerlos y reunirlos con sus seres queridos», dijo Donnelly.
La cadena CBS citó en un inicio a una autoridad policial diciendo que “al menos 30 cuerpos habían sido recuperados”, citando a dos fuentes involucradas en el caso. Donnelly dijo a los periodistas que unos 300 rescatistas trabajan en condiciones “extremadamente difíciles” y dio pocos indicios de que se pueda encontrar sobrevivientes.










