En las comunidades de Belisario Domínguez y Colonia Nuevo Horizonte del municipio de Motozintla, la vida ha cambiado drásticamente. Las viviendas y comercios permanecen la mayor parte del tiempo cerradas debido a la violencia y bloqueos carreteros que mantienen grupos delincuenciales en la zona Sierra Mariscal.
Desde hace una semana, las calles de estas comunidades lucen desoladas. Son pocos los habitantes que intentan realizar sus actividades cotidianas, pues la mayoría de ellos tiene miedo ser víctima de la inseguridad.
A esta situación se suma el desabasto de productos básicos, ya que entrar y salir de ambos pueblos solo está permito una vez al día y bajo las condiciones de los grupos del crimen organizado. El uso de teléfonos celulares está prohibido y drones resguardan el lugar.
Los pobladores también están siendo obligados a participar en retenes instalados para evitar que grupos contrarios entren a las comunidades, ubicadas antes de la cabecera municipal de Motozintla. Esto ha orillado a que algunos de ellos comiencen a dejar sus hogares.
A pesar del difícil panorama, hasta el momento, ninguna autoridad de los tres órdenes de gobierno ha realizado acciones para brindar ayuda a la población.











