En medio de un escenario de bloqueos y tensión vial en Tuxtla Gutiérrez, el sector empresarial hizo un llamado. La Confederación Patronal de la República Mexicana en Chiapas advirtió que la situación está rebasando los límites de la tolerancia cotidiana y comienza a golpear de lleno la actividad económica de la capital.
La organización señaló que los cierres en distintos puntos de la ciudad no solo complican la movilidad, sino que están afectando el flujo de mercancías, la operación de negocios y la rutina de miles de personas que dependen de traslados constantes para trabajar o abastecerse.
En el pronunciamiento, empresarios insistieron en que el libre tránsito no es un tema menor, sino una condición básica para que la ciudad funcione. Alertaron que la prolongación de bloqueos genera incertidumbre, frena inversiones y deteriora el clima social en una de las zonas más activas del estado.
El posicionamiento ocurre en un contexto de movilizaciones sociales que han mantenido bajo presión a la capital chiapaneca, donde en días recientes se han multiplicado los puntos de cierre y las afectaciones viales.
Aunque reconocen el derecho a la protesta, desde la COPARMEX Chiapas se advierte que las afectaciones ya alcanzan a terceros que no forman parte del conflicto, por lo que consideran urgente recuperar la circulación y evitar que la situación escale.
El organismo también puso sobre la mesa la necesidad de privilegiar el diálogo como salida a las diferencias, pero sin que esto implique paralizar la ciudad. La preocupación, advierten, es que si el escenario se prolonga, el impacto podría sentirse no solo en el comercio local, sino en la estabilidad social de la región.










