- Familiares y amigos exigen justicia y que se de con el paradero del presunto responsable por la muerte de la menor
Lucía Trejo / Corresponsal Diario de Chiapas
Berriozábal, Chiapas.- Con flores, velas y lágrimas, familiares, amigos y vecinos están reunidos en barrio San Marcos, en la casa ubicada en la 7ª Poniente y 1ª Norte del municipio de Berriozábal, para velar el cuerpo de Liliana Guadalupe Marroquín Marroquín, mejor conocida como Lupita. El pueblo de Berriozábal pide justicia y exige que las autoridades den con el paradero de Víctor “N”, señalado como el principal responsable del crimen en contra de la niña.
Liliana Guadalupe, de 12 años, desapareció el pasado 19 de octubre en barrio Colón de Tuxtla Gutiérrez, mientras vendía dulces regionales, como caballito y turulete, siguiendo la tradición de su familia. Lupita pertenecía a la quinta generación de una familia trabajadora de Berriozábal que viajaba frecuentemente a la capital del estado para vender sus productos.
Sus familiares manifiestan que, tras su desaparición, estuvieron día y noche en el lugar donde fue vista por última vez, esperando imágenes de una cámara de seguridad de una vivienda particular. Sin embargo, fue hasta dos días después de la desaparición cuando estas imágenes fueron entregadas a la Fiscalía General del Estado. Durante la espera, los familiares notaron los movimientos sospechosos de Víctor “N”, quien fue visto sacando una colchoneta, una cobija y trapeadores que luego fueron recogidos por el personal de limpieza.
A pesar de las investigaciones en curso por parte de las autoridades, la familia de Lupita ha expresado que de no tener respuesta y no se captura al responsable, realizarán protestas para exigir justicia.
Será a las 15:00 horas de la tarde de este jueves, cuando el cuerpo de Liliana Guadalupe Marroquín Marroquín sea llevado al panteón municipal de su natal Berriozábal.










