Edgar Ruiz / Corresponsal Diario de Chiapas

Ocozocoautla, Chiapas.— Los parques más representativos de la ciudad se empaparon del sabor de la fiesta del carnaval con los tradicionales bailes de plaza, en un acto donde danzan los célebres personajes del festejo zoque, en el martes importante de la celebración.
El sonido del tambor y el carrizo guio a los ciudadanos hacia las principales plazas de la ciudad para presenciar el acto solemne de esta tradición, las danzas de los personajes protagonistas, en donde toma mayor significado esta cultura coiteca.
Desde las 12:00 del día los distintos Cohuinas comienzan a organizarse para llevar al símbolo de su cofradía a su danza, en un hecho que toma mayor relevancia ya que el carnaval se transforma en un juego de niños jugado por adultos.
La danza inicia en el barrio de San Bernabé, luego parte hacia el parque central, enseguida continúa en el parque de San Antonio y finalizan a un costado de la iglesia de la Santísima Trinidad, estando en cada una de las sedes cientos de personas presenciando estos rituales de la cultura.

Robo de personajes
Cada uno de los personajes de esta tradición como son El David, El Mahoma, El Tigre, Los Monitos y El Caballo se convierten en la tentación previo, durante y tras el baile de plaza y es que cualquiera de ellos puede ser “robado” en la calle y no volver a la casa donde se celebra la fiesta, esto con el fin de que el siguiente año el Cohuiná se realice en otra vivienda.
Es por ello que el Caporal, señor encargado de cuidar el personaje, debe organizar bien la estrategia para no correr ningún riesgo a su salida al baile de plaza, además de que las correlonas y miembros de la cofradía ayudan con una valla alrededor de su personaje para que ninguna persona o grupo de gentes logren acercarse al símbolo de su Cohuiná.
Aquí cabe destacar que el robo de personaje va de acuerdo a la vestimenta de cada uno de ellos. Por ejemplo, al Mahoma es suficiente con que le roben la cabeza de cochi que porta en su espalda para que se diga, fue robado.
Por su parte a El Tigre le tienen que quitar la cabeza que lleva, mientras que a los monitos basta con que le quiten su sobrerito.
Del mismo modo El David puede ser llevado completo o con que le quiten la ballesta o la sonda que porta en sus manos. Para El Caballo es suficiente con que le arrebaten la cuarta o soga que lleva consigo.
Esta parte de la festividad es de las más interesantes, ya que cuando un grupo intenta robar algún personaje se da una batalla campal de talco, con el fin de proteger a su símbolo del Cohuiná.
En esta parte es importante aclarar que cuando un personaje es robado, el que se lo llevó debe regresar al Cohuiná al día siguiente del robo con comida, música y toda su comitiva para festejar que el año próximo la casa de fiesta será en otro domicilio, en donde indique el que logró el cometido de robo.
Si no hay robo durante la fiesta, todo continúa de manera normal en los cohuinás, felicitando al caporal (cuidador del personaje) y a los miembros de su comitiva, en espera de que el miércoles vuelva a repetirse la buena labor de llegar a sus cofradías con su personaje principal.

Baile de plaza
Las danzas zoques toman relevancia en este martes de carnaval, y es que El Mahoma combate ante El David y en otro baile ante El Caballo, mientras que Los Monitos luchan frente a los Tigres.
La danza del David ante el Mahoma simboliza el combate que tuvo el pequeño de la ballesta y sonda contra Goliat, en donde el gran combatiente es derrotado, de acuerdo a un pasaje bíblico.
Esta danza va acompañada de los soldados de ambos personajes, que son chores con listones quienes al ritmo del tambor y el carrizo se ubican a las orillas de los máximos danzantes.
Luego de 23 sones entonados, El David hace girar su honda y captura a los dos Mahomas combatientes, a quienes tira al suelo y los acaba con su ballesta, mientras brinca sobre de ellos.

El caballo contra los mahomas
Esta danza simboliza la guerra entre moros y cristianos, ya que representa la ocasión en que los españoles fueron invadidos por los árabes, un grupo que se había convertido en la fortaleza siglos atrás.
Cuenta la gente experimentada de la danza que “un rey español soñó a San Santiago Apóstol montado en su caballo diciéndole que para vencer a los Moros era necesario sacrificar a un corcel”.
De esta forma se terminó con la guerra entre Moros y Cristianos, en un hecho en el que hubo demasiada sangre, por eso los sacerdotes de aquella región prohibieron fuera festejado, sin embargo dieron la oportunidad a que fuera celebrado en los pueblos donde España colonizara.
En la danza El Caballo lanza con todas sus fuerzas la soga que lleva en su mano para atacar al Mahoma, un símbolo de la cultura arábiga.

Danza al padre sol
La leyenda de la cultura zoque habla de esta danza como la adoración a Tatak Jama, Dios del Sol, en donde el mono y el tigre combaten durante un largo periodo.
En la danza, intervienen chores quienes bailan alrededor de estos dos personajes, los cuales son custodiados por un cazador. En ambos, los personajes son una pareja (hombre-mujer), quienes dan muestras del talento y de lo aprendido durante meses antes, en ensayos.
En la parte principal del baile, El Mono se trepa sobre El Tigre hasta cupular, pero por ser diferentes energías el primate cae desmayado al tiempo que el cazador dispara contra el Tigre.
Es así con un clima muy a doc es como la población pudo disfrutar de la esencia del carnaval, en un hecho sin contratiempos y que da muestra de la diversidad cultural de la festividad

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