- Cientos de migrantes permanecen varados en Tapachula, sin ayuda ni atención por parte de las autoridades
José Cancino / Corresponsal Diario de Chiapas
Tapachula, Chiapas. – La defensora de derechos humanos y directora del albergue ‘Todo por ellos’, Lorenza Obdulia Reyes, dio a conocer que es preocupante la indiferencia que mantiene el Instituto Nacional de Migración (Inami), para atender la problemática migratoria de Chiapas que tiene repercusiones en todo el país.
“Con este nuevo delegado, Carlos Alberto Santiago, la situación está peor y a esto se suma Comar”, dijo la activista, que también señaló a las instituciones por engañar a los migrantes, ya que si en verdad quisieran atenderlos no se formarían caravanas.
Al cuestionarla sobre la próxima llegada del activista Irineo Mujica Arzate, quien llega a Tapachula a organizar una nueva caravana de migrantes, fue tajante al decir que no está de acuerdo con estas prácticas, ya que los extranjeros se arriesgan a ser atropellados, aguantar hambre, sed y que las mujeres y niños sean violados.
“Lamentablemente las autoridades no les dejan otra opción, por eso el comisionado Garduño debería de poner orden”, refirió.
Agregó que sería importante que el mismo comisionado del Inami instruyera la atención de manera generalizada a los Estados, ya que cada delegado hace su voluntad y aquí en Chiapas les dan un documento a los migrantes y en otros lugares se los quitan, rompen y les dicen que no son válidos.
Recalcó que Tapachula es la cárcel migratoria más grande de México, esto a pesar de que el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que los migrantes eran bienvenidos y que incluso les ofreció trabajo a través del programa Sembrando Vida, pero en realidad debería llamarse “Quitando Vidas”, por todas las tragedias que han sucedido y que se han dado a conocer en los medios de comunicación.
Finalmente, dijo que la problemática migratoria en Chiapas es tan despiadada, que de acuerdo a testimonios de los mismos migrantes ni siquiera la selva del Darién se puede comparar con el viacrucis que tienen que sufrir los migrantes en la frontera sur, donde se puede observar a cientos de migrantes invadiendo plazas comerciales, parques y demás espacios públicos, porque ya ni los albergues se dan abasto para atenderlos.










