Denuncian hostigamiento y desprestigio en la Unicach

Advierten sobre situación de violencia institucional que enfrentan las profesoras-investigadoras del posgrado en estudios e intervención feministas de la Unicach                                          

Profesoras-investigadoras del Posgrado en Estudios e Intervención Feministas (PEIF) de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) denunciaron públicamente ser víctimas de hostigamiento, violencia institucional, persecución laboral y una campaña de desprestigio que, aseguran, busca debilitar e incluso desaparecer este programa académico, considerado el primero de su tipo en México.
Mediante un pronunciamiento dirigido a la comunidad académica, organizaciones feministas y a la opinión pública, las docentes afirmaron que durante los últimos dos años han enfrentado una serie de acciones que califican como sistemáticas, entre ellas la negativa para afiliarse al sindicato universitario, la suspensión de convocatorias de ingreso al posgrado, sobrecarga laboral, obstáculos administrativos, filtración de información confidencial, procesos disciplinarios, presuntas irregularidades en procedimientos internos y campañas de desprestigio difundidas en redes sociales.
En un comunicado que hicieron llegar a los medios de comunicación, dirigido a la comunidad académica feminista y a la sociedad en general, señalaron que estos hechos constituyen actos de explotación laboral, acoso y violencia institucional.
Las académicas sostienen que las acciones emprendidas en su contra han afectado tanto el funcionamiento del programa como el desarrollo de estudiantes y proyectos de investigación. Indicaron que, pese a este escenario, el PEIF ha mantenido resultados académicos relevantes, como su permanencia en el Sistema Nacional de Posgrados, la obtención de financiamiento para proyectos de investigación, la integración de investigadoras al Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores y la realización de actividades de divulgación científica y vinculación social.
En su posicionamiento, informaron que ya interpusieron los recursos legales correspondientes ante instancias universitarias y autoridades externas para que cesen los actos de hostigamiento y se investiguen las presuntas irregularidades denunciadas.
Hicieron, de igual forma, un llamado a la comunidad académica y a la sociedad a respaldar la defensa del Posgrado en Estudios e Intervención Feministas y de la libertad de pensamiento dentro de la universidad, al considerar que su permanencia representa un espacio de formación, investigación y defensa de los derechos de las mujeres.
En su denuncia, y por la importancia de cómo se han registrado los hechos, enumeraron las principales circunstancias que rodean el hartazgo contra la institución educativa:
• Desde mayo de 2024, el Sindicato Independiente de Trabajadores Académicos de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (SITAUNICACH), vinculado con la rectoría, nos negó tres veces el acceso a ser parte del sindicato sin fundamento legal alguno, discriminando y violando el derecho humano a la libertad de asociación sindical a las mujeres del claustro docente. Hasta el momento, no se cuenta con un documento oficial que dé cuenta de cuáles son las razones por las que ese sindicato nos ha negado el ejercicio de un derecho.
• En julio de 2025, sin previo aviso y argumentando solamente que no había certeza sobre becas, se suspendió la convocatoria de nuevo ingreso de la quinta generación de maestría y doctorado del Posgrado. Pese a que presentaron argumentos académicos contundentes y opciones logísticas para informar al público general que íbamos a ser evaluadas por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), la institución mantuvo la negativa y autorizó su reapertura hasta finales de noviembre de 2025, reduciendo su vigencia a un mes cuando su duración habitual es mayor a 6 meses.
• En noviembre de 2025, a propósito de la evaluación del Sistema Nacional de Posgrado de la SECIHTI, bajo el argumento del trabajo en equipo, les asignaron tareas relacionadas con la elaboración de documentos sustanciales para la evaluación del Sistema Nacional de Posgrados, mismas que son competencia de quien coordina y gestiona el Posgrado, no de las profesoras-investigadoras.
• En diciembre de 2025, se notificó a una de las profesoras que el recurso económico que había ganado a través de la convocatoria del Programa para el Desarrollo Profesional Docente (PRODEP) «se había perdido» (sic) sin dar mayor información al respecto y negándole el acceso a dicho recurso. Este hecho derivó en la muerte del Cuerpo Académico en Estudios Feministas que se encontraba consolidado. Hoy no existe un proceso de reparación a propósito.
• La suspensión de la convocatoria forzó a realizar todo el proceso de selección de la nueva generación durante el mes de enero de 2026, lo que supuso una sobrecarga laboral y emocional generada por la falta de planeación y la serie de errores administrativos que las obligaron a trabajar todos los fines de semana, asistir a reuniones de más de seis horas e incluso rehacer documentos y corregir hasta seis veces las actas que daban constancia de la fidelidad del proceso, debido a que las personas encargadas de hacerlas parecían insistir en los errores para que dichas actas fueran invalidadas.
• En enero de 2026, se nos notificó de dos quejas ante la Defensoría de los Derechos Universitarias de la UNICACH, interpuestas apenas con 2 días de diferencia, la primera contra dos de las académicas y la segunda contra todo el núcleo académico del Posgrado. Quejas que buscan tanto desacreditar sus nombres y trayectorias académico-políticas como empezar una campaña de desmoralización que rompa las creencias y debilite nuestras prácticas.
• En mayo de 2026, ante las denuncias de acoso de estudiantes de la Facultad de biología de la UNICACH, las profesoras-investigadoras del PEIF manifestamos nuestro apoyo a través de una protesta pacífica en las instalaciones del Centro de Estudios Superiores México y Centroamérica (CESMECA), misma que no interrumpió la vida académica del Instituto ni dañó su infraestructura, ante lo cual el director del CESMECA hizo una llamada de atención verbal, interpuso un acta administrativa para una de nosotras y ordenó la suspensión de todas las reuniones sustantivas del Posgrado argumentando que no había condiciones para el diálogo. Con estos actos no sólo se criminalizó la protesta, además se paralizó un grupo importante de actividades relacionadas con la evaluación de las estudiantes, afectándolas directamente.
• En mayo de 2026 comprobamos que la Secretaria Académica del CESMECA, filtró información confidencial relacionada con la postulación de una de nosotras a un órgano colegiado universitario, poniendo en riesgo el derecho a la privacidad, la reputación profesional y la equidad de la contienda. No es la primera vez que se filtra información sensible sobre nosotras.
• En julio de 2026 comenzó una campaña de desprestigio contra las profesoras-investigadoras del PEIF vía páginas de Facebook dedicadas a viralizar contenido amarillista y sin rigor periodístico que nos hacen preguntarnos ¿quiénes están financiando estas campañas de desprestigio? Cabe destacar que el material fotográfico de un examen de grado difundido corresponde a espacios que únicamente pudieron ser capturados por personal de la propia UNICACH, lo que evidencia el uso de insumos e información interna para consumar este hostigamiento

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