Ramiro Gómez / Corresponsal Diario de Chiapas
Copainalá, Chiapas.- Alrededor de 10 lotes serán afectados de los habitantes de la colonia Ampliación Juan Sabines, quienes manifestaron su inconformidad por la forma en que se ejecuta una obra de introducción de la nueva red de agua potable financiada con recursos del Gobierno del Estado, a través de la Comisión Estatal del Agua y Saneamiento (CEAS), quienes señalan irregularidades en su ejecución que afectan los accesos a sus terrenos y ponen en riesgo su patrimonio.
De acuerdo con los vecinos, las tuberías están siendo colocadas por encima del nivel de la calle, con alturas aproximadas de hasta 40 centímetros en algunos puntos, lo que dificulta o impide el acceso a los lotes. Señalaron que esta situación representa un problema para el ingreso de vehículos, motocicletas e incluso bicicletas, además de generar posibles afectaciones a futuro.
Los inconformes explicaron que durante el levantamiento inicial del proyecto, se contemplaba instalar la tubería en otra calle; sin embargo, debido a problemas en esa zona, los trabajos fueron reubicados a una vialidad que ya cuenta con una gran cantidad de tuberías. Aunque la comunidad aceptó que la obra continuara por esa calle, solicitó que las instalaciones fueran enterradas entre 50 y 60 centímetros por debajo del nivel de la vialidad, a fin de evitar daños y garantizar el acceso a las propiedades.
No obstante, los habitantes afirmaron que sus observaciones no han sido atendidas por el responsable de la obra y señalaron que, pese a los acuerdos establecidos, los trabajos continúan sin que se corrijan las situaciones que consideran irregulares.
Asimismo, cuestionaron la falta de respuesta de las autoridades municipales, particularmente del presidente municipal, Carlos Cruz Cruz, a quien atribuyen la gestión del proyecto. Indicaron que han solicitado su intervención y la de otras autoridades para revisar las condiciones de ejecución, pero aseguran que no han recibido el respaldo esperado.
Los habitantes aclararon que no están en contra de la obra, pues reconocen que la nueva red de agua potable representa un beneficio para la población. Sin embargo, insistieron en que los trabajos deben realizarse conforme a las especificaciones técnicas y a los acuerdos establecidos con la comunidad, sin perjudicar a terceros ni afectar el patrimonio de las familias.










