Edgar Ruiz / Corresponsal Diario de Chiapas
Ocozocoautla, Chiapas.— La fiesta en el municipio Coiteco llegó a su fin con el inicio de la cuaresma, en un miércoles de despedida pero que tuvo mucha algarabía y diversión, además de que se realizaron actividades apegadas a la cultura zoque.
El día comenzó con el ritual del baño de Sapoyol, que asemeja a la colocación de ceniza en la iglesia católica, sin embargo, esta actividad lleva como propósito la purificación del alma y la bendición para que todo marche bien.
Se trata de un ritual en donde se le coloca una esencia hecha a base de semillas de mamey y otros productos, en una mezcla que se pone sobre la cabeza del bendecido, para desearle un buen día, prosperidad y éxito.
Es así que en los diferentes cohuinás los personajes principales y todos los miembros de la cofradía van pasando a recibir el baño del sapoyol, mientras que las encargadas de colocar esta esencia gritan vivas, y emocionan durante el protocolo zoque.
Posteriormente el personaje principal de cada Cohuiná sale de su sede para visitar las otras cinco cofradías, esto con la intención de agradecer la participación de ellos en la fiesta tradicional de carnaval, esperando que el próximo año nuevamente sea de fiesta y de emociones.
Es así que se realizan los recorridos en las calles, visitando los otros cohuinás, en el cual si dos personajes se topan en el trayecto danzan, y se convierte en una felicidad entre las cofradías, con talco volando por los aires y confetis que se arrojan para felicitar a los miembros de las cofradías.
La música del tambor y el Carrizo acompañan a los contingentes que salen a visitar los cohuinás, mientras que en las casas de fiesta se sigue la celebración con la marimba, dando así cierre a un festejo más del carnaval.















