Desplazadas de Amatenango comienzan a retornar

Lucía Trejo / Corresponsal Diario de Chiapas

Amatenango de la Frontera, Chiapas.- Familias desplazadas por la violencia en la región de la Sierra Mariscal de Chiapas han comenzado a retornar de Guatemala y otros municipios como Tapachula, Huixtla, Comitán y Tuxtla Gutiérrez. Ahora enfrentan el reto de reconstruir sus vidas.
Los pobladores han empezado a recibir asistencia médica, despensas y colchonetas.
El Ejército Mexicano, Protección Civil y policías municipales, se concentraron para entregar ayuda humanitaria por instrucciones del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar. Durante el recorrido, encontraron troncos, barricadas de costales, plumas metálicas, rocas, cortes en el suelo, árboles derribados y un vehículo baleado y volcado. Todo esto recuerda los momentos de violencia que vivieron las comunidades. Aunque algunas viviendas siguen abandonadas, en localidades como Sonora, Escobillal, El Bañadero, San José y La Mesilla, en Monte Ordóñez, ya han retornado todas las familias.
El recorrido continuó con el Ejército Mexicano al frente, abriendo paso a las autoridades municipales, doctoras, médicos y enfermeras que brindaron atención a la población de Monte Ordóñez. Esta comunidad se encuentra a mil 489 metros de altitud en la Sierra Mariscal de Chiapas. También valoraron la unidad médica que, después de más de un año, volverá a brindar atención.
Ofrecieron vacunas contra la influenza y el tétanos, pruebas de detección de glucosa e hipertensión y medicamentos básicos. De acuerdo con la atención médica brindada, muchos habitantes han desarrollado diabetes e hipertensión. También requieren apoyo psicológico y atención odontológica.
El IMSS entregó medicamentos como antihipertensivos, antibióticos, desparasitantes, vitaminas y amoxicilina. En total, fueron 34 claves de medicinas con 748 piezas. Además, proporcionó abate para prevenir la propagación del mosquito transmisor del dengue.
Los pobladores expresaron su agradecimiento y mencionaron que la presencia del Ejército Mexicano les brinda seguridad. Uno de ellos recordó que en Monte Ordóñez vivieron bajo condiciones extremas. La delincuencia organizada los amenazaba con drones explosivos, lo que los obligaba a resguardarse en sus viviendas y en el monte.
Una pobladora pidió que mantengan la presencia del Ejército Mexicano y de las corporaciones policiacas, incluidos los pakales.
En Monte Ordóñez, los hombres de la comunidad aún no salen a trabajar por temor, pero han comenzado a recuperar sus parcelas de café. Están podando y limpiando el terreno.
En esta comunidad se registraron cuatro asesinatos, además de casas baleadas, motocicletas y vehículos incendiados. Los habitantes recordaron a Darinel, un hombre que perdió la vida a manos de la delincuencia organizada.
Por su parte, el edil de Amatenango de la Frontera aseguró a la población que los caminos en Chikivil, Montaña, Sonora, Escobillal y Zacatonal están libres. También pidió unidad entre las comunidades y resaltó la importancia de no ver a los vecinos de otros municipios como enemigos. Todos forman parte de la misma región y la reconstrucción solo será posible con la participación de todos y con denuncias ante cualquier amenaza.
También mencionó que ha solicitado a los gobiernos estatal y federal apoyo en temas como el campo, la salud, la educación, la infraestructura y buscará programas emergentes de empleo.
En este mismo municipio, 15 familias han retornado de Cuilco, Guatemala. Elementos de Protección Civil y la Policía Municipal, junto con el Ejército Mexicano, han brindado apoyo en este proceso.
En San José, Escobillal y Sonora donde han retornado, muchas personas han llorado y están devastadas al ver sus casas saqueadas, baleadas y destruidas. En las paredes quedaron escritos mensajes de los grupos delictivos que controlaron la región y acabaron con el patrimonio de estas familias.
Para los habitantes de la Sierra Mariscal de Chiapas, este retorno representa un nuevo comienzo. La llegada del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar ha sido vista como una señal de esperanza.
Amatenango de la Frontera necesita mucha ayuda, pues quedó atrapado en el fuego cruzado de dos grupos criminales. En la cabecera municipal, comerciantes inocentes fueron decapitados y tráilers incendiados. La gente intenta sobreponerse al dolor y al miedo con la esperanza de recuperar la tranquilidad.
En Amatenango de la Frontera hay personas desaparecidas. No cuentan con una ficha de búsqueda y se desconoce el número exacto, ya que en su momento no denunciaron por temor.
La región padece extrema pobreza. El precio del kilo de café se encuentra en 115 pesos, pero las cosechas de café bourbon, arábigo, marago y robusta se han perdido. Los habitantes intentan rescatar algunos granos mientras buscan reactivar la producción.
Tan solo en Monte Ordóñez, las pérdidas por la cosecha de café durante los últimos dos años ascienden aproximadamente a siete millones de pesos. De acuerdo con el comisariado ejidal, Hermelindo Morales, este café de calidad era vendido a sociedades cooperativas y a otros municipios que exportan a distintos países.
En Amatenango de la Frontera, el 80 por ciento de la población se dedica a la producción de café, pero este se secó porque no hubo corte de cosecha debido a la inseguridad. En años anteriores, trabajadores guatemaltecos cruzaban la frontera para el corte del café, pero esta vez no fue posible y se perdieron dos cosechas.

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