- Dos oficiales mujeres de Migración detuvieron la marcha de un autobús con migrantes, tras percatarse que el agente asignado subió a 15 extranjeros más
Enrique Buenrostro / Corresponsal Diario de Chiapas
Tapachula, Chiapas.- Una gresca entre agentes federales del Inami se originó el pasado martes, luego de que el elemento asignado en la revisión de vehículos en la caseta de Cerro Gordo cuestionara a uno de sus compañeros sobre el ascenso de 15 migrantes que fueron a un camión que ya avanzaba con más extranjeros asegurados rumbo a Tuxtla Gutiérrez.
Elementos de la Guardia Nacional y policías de seguridad privada en la caseta del CAITF de Huixtla, fueran testigos del camión que salió con 30 migrantes asegurados para iniciar su proceso de regulación, sin embargo, kilómetros adelante el agente migratorio que viajaba resguardando a los extranjeros subió a otras 15 personas, quienes presuntamente ya habían pagado para ser atendidos.
Sobre este hecho se percató la sub representante, Rosa Isela Antón Talarico, quien inmediatamente le informó a su superior, Farah Gertudis Cerdio y montaron un operativo para detener el autobús en la caseta de revisión ubicada en Madre Vieja del municipio de Mapastepec, donde también extraoficialmente se supo que aseguraron y pusieron a disposición de las autoridades al agente del Inami que iba como custodio.
Pero el agente, quien curiosamente estaba comisionado en Chiapas procedente de las oficinas centrales en la CDMX, no se dejó amedrentar y respondió a la acción de las dos oficiales migratorias.
“Hagan lo que quieran, pero este caso lo van a tener que resolver de manera directa con el Comisionado Francisco Garduño, o ustedes creen que estoy aquí por pura casualidad”, apuntaba el agente del Inami mientras hacía unas llamadas telefónicas.
El agente fue liberado y a Rosa Isela Antón Talarico y Farah Gertrudis Cerdio no les quedó más opción que disculparse, ya que sólo ellas pueden tener el control de todo obteniendo jugosas ganancias.
Ante la mirada atónita de sus propios compañeros, las dos empleadas de Migración dejaron continuar la marcha del autobús.
Mientras estos casos de corrupción se dan, los secuestros de migrantes continúan, a quienes bajan de las combis antes de llegar al punto de revisión conocido como El Manguito, ubicado en los límites de Tapachula con el municipio de Tuxtla Chico.
Extraoficialmente se sabe que antes de llegar al retén antes mencionado, los migrantes son obligados a ingresar a una casa de seguridad donde los extorsionan y les quitan sus cosas de valor para dejarlos continuar a pie, mientras los que no pueden pagar en el momento son retenidos hasta que familiares o amigos paguen su “derecho a continuar su camino”.










