- Ya son dos los aeropuertos controlados por agentes del Inami para traficar a cientos de migrantes
Enrique Buenrostro / Corresponsal Diario de Chiapas
Tapachula, Chiapas.- En días recientes, un ciudadano cubano denunció en el aeropuerto internacional de Tapachula que no permitían que ascendiera a uno de los vuelos comerciales, bajo el argumento que había realizado el pago a un abogado coludido con el Inami.
El reclamo del extranjero escaló a tal grado que tuvieron que intervenir la FGR y agentes migratorios para evitar que se extendiera aún más la denuncia.
En este caso, un fallo en la red de corrupción que mantienen autoridades del Inami, FGR, Guardia Nacional y autoridades aeroportuarias evidenció una vez más el tráfico imparable de migrantes a través de las terminales de Tapachula y Tuxtla Gutiérrez.
Respecto a esto, poco se sabe si existen investigaciones sobre los vuelos repletos de extranjeros y hasta otros ilícitos que se fraguan en los aeropuertos de ambas ciudades.
Existen múltiples denuncias, pero todo queda archivado y sin investigar.
“Las mismas autoridades de la FGR tienen sus controles de vigilancia junto con la Guardia Nacional, en Inami y hasta un Ministerio Público de la FGR dentro de los mismos aeropuertos, por eso el nuevo Gobierno de Claudia Sheimbaum debe prestar mucha atención en el modus operandi de estos servidores públicos”, señalaron activistas.
“Así como se proyectan las cosas con las elecciones de Estados Unidos de América, existen muchas posibilidades de que el nuevo presidente será Donald Trump y nos pondrá de regreso a todos los indocumentados en la frontera norte”, agregaron.
Las denuncias directas van sobre Ariel Yute del Castillo, el Agente federal del INM Pancho Loco, Roberto del Pino Ruiz quien actualmente se encuentra a cargo del aeropuerto en Tapachula, quienes actúan bajo Instrucciones de Farah Cerdio Gertrudis, quienes figuran en una carpeta de Investigación Número FED/CHIAS/TGZ/0000314/2023, y número de oficio TGZ-EIL-E2C5-126/2023, presuntamente por operar esta gran red de tráfico de migrantes con la que amasan fortunas.
Todo esto en contubernio con el director de estaciones migratorias, Héctor Castuera, quien inició con esta corrupción desde que se encontraba como titular Carlos Alberto Santiago Hernández, funcionario delegacional que vino a recolectar grandes cantidades de dinero para la campaña presidencial.
En solo cuatro meses, comentan propios agentes que ya fueron despedidos, reunieron 100 millones de pesos, para luego regresar a Carlos Santiago de nueva cuenta a Tabasco donde actualmente se encuentra de titular y sigue con la misma corrupción.
Para los estados del sur fue pésima administración que llevó el Comisionado Francisco Garduño Yáñez, y pese a esto le dejó cantidades millonarias para su retiro.










