El gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, llegó hace unos momentos a la zona cero del derrumbe del puente el Tablazo en Mapastepec. A diferencia de otros funcionarios, no se quedó mirando desde la orilla, el bajó al lugar y cruzó con la misma cuerda que desde temprano han utilizado los ciudadanos para poder pasar.En cuestión de minutos, el mandatario comenzó a dar instrucciones directas para restablecer lo más pronto posible la conectividad de la región Costa. Su presencia no solo anima a los afectados, también le permite constatar en persona las necesidades reales de la población.El contraste es inevitable. Mientras Ramírez en media hora demostró liderazgo y decisión, el secretario de Protección Civil, Mauricio Cordero, anoche apenas apareció para tomarse unas fotos y luego se retiró sin aportar nada. Parece que su mayor preocupación fue no resfriarse.










