• Ir hacia la frontera norte no es más una opción para muchos; algunos también se dedican a la construcción
José Cancino / Corresponsal Diario de Chiapas
Tapachula, Chiapas.- La comunidad haitiana en México, asentada en mayor porcentaje en Tapachula, subsiste con el establecimiento de comercios dedicados a la venta de comida endémica de su país y la contratación en obra pública.
De 2022 al cierre de agosto, en México un total de 66 mil 244 ciudadanos haitianos solicitaron asilo ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), de los cuales un estimado del 90 por ciento realizó dicho procesamiento en Tapachula.
Sólo en el primer cuadro de la ciudad, varios negocios con venta de comida han sido establecidos por haitianos que ofrecen al público platillos realizados a base de pollo y arroz. El mayor consumidor es el propio haitiano que radica en la localidad.
Pese a la alta cifra de personas provenientes de ese país, se ha vuelto poco común observar aglomeraciones en la ciudad, sobre todo en el centro de Tapachula.
En 2023, la entonces presidenta municipal, Rosa Irene Urbina Castañeda, inició una campaña de desprestigio que llevó a prohibir que migrantes, principalmente haitianos, permanecieran en el parque central recién remodelado.
Esta represión vino acompañada del cierre de la plaza aledaña a la iglesia de San Agustín, que fue sitiada con rejas para impedir la presencia de extranjeros.
Aun así, la comunidad haitiana se ha esparcido por varias colonias de la ciudad, sobre todo aquellas asentadas en los suburbios donde las rentas no han resentido la gentrificación.
En lo que va de 2024, el porcentaje de solicitudes de haitianos en Tapachula ha disminuido drásticamente. De 44 mil 127 en 2023 pasó a sólo cuatro mil 916 de enero a agosto.
Esto no significa que el flujo circular en Tapachula venga a la baja, si no que representa que del exterior hacia la frontera sur mexicana ha disminuido en su afán por establecerse o ascender hacia la frontera norte.
En cuanto a la mano de obra haitiana, La mayoría de los contratados operan en la ejecución de infraestructuras como el paso desnivel que se construye aledaño al mercado San Juan y la edificación de departamentos o casas de la iniciativa privada.
Los restaurantes de comida haitianas y la comercialización de productos alimenticios llegaron para quedarse como parte de la gastronomía y la condición cosmopolita de Tapachula










