- Obispo de Tapachula, monseñor Jaime Calderón, acusa redes de corrupción que no atienden a migrantes y solo da paso libre a los que pagan
José Cancino / Corresponsal Diario de Chiapas
Tapachula, Chiapas. – La iglesia católica en Tapachula señaló que la comunidad migrante está a merced de autoridades migratorias y policiacas que se han aprovechado del fenómeno para incrementar sus ingresos de manera ilícita y corromper el sistema de atención a los extranjeros.
Al respecto, el obispo de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, dijo que en carreteras de toda la región sur de Chiapas se ve a grupos de migrantes integrados por hombres, mujeres y niños que van avanzando con rumbo al norte, en condiciones infrahumanas y a merced de las redes de traficantes y funcionarios corruptos.
“El flujo de migrantes ha despertado la industria económica ilegal, operada por autoridades migratorias y policiacas que se han aprovechado de este fenómeno para vivir e incrementar sus ingresos de manera ilícita”, dijo el prelado.
Apuntó que estas redes que operan y se benefician de los migrantes, desde que entran por el río Suchiate y durante todo su avance por la Entidad, les quitan el dinero que ahorraron para esta travesía y en muchas ocasiones los abandonan a su suerte.
Criticó también la función de pseudo activistas, que oficialmente son traficantes de personas “con credencial” y están de alguna manera coludidos con autoridades migratorias, para la operación de visas humanitarias a precios altos.
En medio de protestas de miles de migrantes que buscan salir de Huixtla, el Instituto Nacional de Migración (Inami) se mantiene indiferente y abandona niños, mujeres y hombres que sólo solicitan los permisos legales para llegar hasta el centro y norte del país.
Mientras esto pasa, las denuncias en contra de funcionarios del Inami en Tapachula aumentan en torno a la venta de permisos y hasta vuelos hasta la frontera norte, a cambio de pagos en dólares que rebasan los presupuestos de los migrantes.













