Dorian Scott Vázquez/ Corresponsal Diario del Soconusco
Tapachula, Chiapas. Los índices estadísticos de personas desaparecidas en México continúan siendo alarmantes y en la Frontera Sur de México este problema se acrecienta afectando principalmente a niñas, niños y adolescentes, locales y extranjeros, quienes son el grupo más vulnerable, señaló Cecilia Isaguirre, defensora de Derechos Humanos.
Destacó que de acuerdo a la Comisión Nacional de Desparecidos, dependiente de la Secretaría de Gobierno y la Fiscalía General de la República, en México se tienen registros de 118 mil 690 desapariciones de las cuales, 18 mil 275 personas, no se han localizado desde el 2025.
Asimismo, la activista señaló que en Chiapas hay registros de 460 desapariciones, de niñas niños y adolescentes de los cuales 75 no han sido localizados, siendo las niñas el grupo más vulnerable teniendo el registro de que de cada 10 infantes desaparecidos, 7 son niñas.
En un recorrido de Diario del Soconusco por municipios de la región Soconusco como Tapachula, Tuxtla Chico, Mazatán y Suchiate, se ha detectado un incremento en fichas de búsqueda de personas desaparecidas, principalmente menores de edad y originarios de Chiapas y Guatemala.
De acuerdo a Cecilia Isaguirre las edades van desde los 12 hasta los 15 años en mayor medida, en ese sentido añadió que es fundamental que además de la labor de búsqueda de las autoridades una vez que se reporta la desaparición, la responsabilidad y prevención debe darse desde el seno familiar, a través del diálogo y la advertencia de circunstancias de riesgo y seguridad para los menores.
“Es importante que como familia desarrollemos un ambiente de buena comunicación con nuestros niños y niñas menores, y en especial con los adolescentes que por estímulos propios de su edad se aíslan de la comunicación asertiva, hay que informarles cómo deben reaccionar si algún extraño se les acerca y que deben buscar espacios seguros”.
La activista reveló que las redes sociales han jugado un factor a tomar en cuenta para que las infancias y las juventudes estén expuestas a un mayor riesgo, por ello como padres hay que ser más cuidadosos de como las usan sus hijos, que comparten y con quien mantienen contacto.
“Se debe de evitar exponer la imagen de los menores en redes sociales y tener información importante de la familia y a quien acudir en estos casos, que conozcan los números de emergencia como el 911, ser muy honestos con los riesgos”:
Isaguirre Oliva añadió que como sociedad debemos asumir roles preventivos ante este fenómeno de inseguridad para que juntos con las autoridades e instituciones educativas se hagan campañas de prevención y que se disminuyan estas estadísticas que son alarmantes.










