- Los principales accesos a esta localidad están destruidos y sin iluminación; en campaña prometió rehabilitarlos, pero todo son mentiras
M de R / Diario de Chiapas
Tuxtla Chico, Chiapas.- Tres años y un mes han transcurrido desde que Julio Gamboa Altuzar asumió el cargo como alcalde de Tuxtla Chico, tiempo en que la localidad fronteriza se mantiene en total abandono.
Ahora con su reelección, el panorama parece no cambiar, el pueblo permanece en total abandono, sin obra pública y asediado por la delincuencia que ha recrudecido en esta localidad.
De los siete accesos que tiene la cabecera municipal, cinco de estos se encuentran totalmente destruidos y sin iluminación.
Una de las entradas en donde se localiza la Escuela Normal, la cual luce con tremendos baches y quedó en promesa incumplida de Gamboa Altuzar por repararla.
Vecinos del sector denunciaron que desde el segundo año de gobierno, el priísta prometió rehabilitarla y es fecha que nada de esto ocurre, por lo que exigieron al gobierno estatal vigilar de cerca si se utilizaron y desviaron recursos en este proyecto.
“No es la primera vez que denunciamos esto, ahora que buscaba la reelección volvió a venir y con mentiras pidió el voto a cambio de la reparación de esta importante calle, pero resultó ser un engaño más de este pseudo político”, aseveraron vecinos del sector.
Otro de los accesos deteriorados es el que se localiza en el barrio San José, donde también convergen escuelas, comercios y casas habitación. Peor aún, se trata de un sector que no cuenta con iluminación y por las noches es un gran riesgo de asaltos y robos.
El acceso conocido como Kilómetro 12, el principal punto de entrada a la localidad y donde están situadas escuelas como el Conalep, Colegio México, preparatoria Arnoldo Ruiz Armento, un jardín de niños, entre otros inmuebles escolares, está en total penumbra. Las luminarias sólo encienden eventualmente, ante la falta de mantenimiento por parte de la autoridad municipal.
El acceso situado en la carretera estatal Cacahoatán ramal a Talismán, conocido como Calancé, también se mantiene con el asfalto destruido.
Las denuncias de habitantes de este importante camino que conecte también con la cabecera municipal, han sido constantes y son solamente ignoradas por el edil que no llega siquiera a pararse a la presidencia municipal.
Tuxtla Chico es un pueblo olvidado y del cual Julio Gamboa ha sacado recursos para beneficios propios. Mientras la obra pública falta, satura secretarías y departamentos municipales de allegados y familiares.












