Ramiro Gómez / Corresponsal Diario de Chiapas
Pantepec, Chiapas.- Hombres, mujeres, niños, niñas y adultos del ejido San Isidro Las Banderas y comunidades cercanas del municipio de Pantepec, este viernes se manifestaron en contra de la posible reactivación de una concesión minera en su territorio.
La protesta inició a las 7:00 de la mañana en la zona conocida como la Gravera de San Antonio, en la primera sección del ejido. Ahí se congregaron transportistas, motociclistas, campesinos, estudiantes, y líderes comunitarios, quienes marcharon hacia el poblado de Nuevo San Isidro, continuando hasta el desvío Rayón – Pantepec. Durante el trayecto se escucharon consignas como “¡No a la minería!”, “¡La tierra no se vende, se ama y se defiende!”, y “¡Fuera empresas extranjeras del territorio zoque!”.
Los manifestantes portaron pancartas, altavoces y banderas que denunciaron los intereses económicos detrás de la reactivación minera.
La preocupación de los habitantes surge por los indicios de reactivación de un antiguo proyecto minero en la región, concesionado a una empresa de capital extranjero. Aunque no se ha hecho público ni se han presentado oficialmente las nuevas fases del proyecto, organizaciones locales denuncian que hay movimientos y posibles negociaciones con autoridades a espaldas del pueblo.
La región de Pantepec y sus alrededores forma parte del territorio ancestral del pueblo zoque, un grupo indígena que ha luchado históricamente por el reconocimiento y defensa de sus derechos territoriales. Los pobladores temen que la minería a cielo abierto, altamente contaminante, degrade la tierra, afecte los ríos, destruya la biodiversidad local y provoque el desplazamiento de comunidades enteras.
Durante la movilización, los organizadores anunciaron que este sábado 4 de octubre se llevará a cabo una peregrinación desde el municipio de Pantepec hasta Tapalapa, una forma pacífica y espiritual para reafirmar el compromiso con la defensa del territorio. Esta acción será acompañada por rituales tradicionales y oraciones, en un acto que mezcla la protesta política con la cosmovisión indígena.
El mensaje de los manifestantes fue contundente: “Ningún interés económico es más grande que la voluntad de los pueblos pantepecanos. Solo un traidor del pueblo puede entregar nuestros recursos a una empresa minera extranjera”.
La marcha concluyó con un mensaje contundente, defenderán la “sagrada tierra que nos da todo”, incluso, aseguraron, “pase lo que pase y cueste lo que cueste, hasta la vida misma”.
Asi mismo recordaron que cualquier proyecto extractivo en territorios indígenas debe cumplir con el derecho a la consulta previa, libre e informada, como lo establece el Convenio 169 de la OIT y la Constitución Mexicana. De no cumplirse este principio, se considera una violación a los derechos colectivos de los pueblos originarios.












