Ramiro Gómez / Corresponsal Diario de Chiapas
Copainalá, Chiapas.- A los 96 años falleció Luis Hernández Aguilar, conocido como Tío Luisito, músico tradicional zoque, formador de generaciones de intérpretes, médico tradicional y uno de los últimos guardianes de la lengua materna y las costumbres ancestrales de su pueblo.
Durante décadas su flauta de carrizo y su tambor acompañaron las fiestas patronales, las danzas y las celebraciones que dan identidad a esta comunidad de la región Mezcalapa.
Desde pequeño, Tío Luisito contribuyó a mantener vigentes las prácticas y expresiones culturales de los pueblos originarios de Chiapas. Su aprendizaje comenzó desde la infancia, cuando acompañaba a su padre a las festividades del pueblo y observaba atentamente la ejecución de los sones tradicionales. Con el paso del tiempo, recibió la estafeta familiar y comenzó a participar en las celebraciones, llevando su música a los distintos barrios y hogares de Copainalá.
Su compromiso con la tradición reflejó en una enseñanza que recordaba de su padre: “Mi papá me decía, no es que te vas a rogar, es que vas a servir”. Con estas palabras se refería a la responsabilidad de estar siempre dispuesto a acompañar musicalmente las fiestas patronales cuando los mayordomos lo solicitaran, entendiendo la música no solo como un oficio, sino como un servicio a su comunidad.
A lo largo de su vida, interpretó la música de más de una docena de danzas tradicionales y compartió sus conocimientos con nuevas generaciones, contribuyendo a que los sonidos ancestrales continuaran presentes en las celebraciones del pueblo. Además de músico, fue médico tradicional y hablante de la lengua zoque.
En 2008, el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, antes CDI, a través de la radio XECOPA “La Voz de los Vientos” que se transmite en 1210 a.m., le rindió un homenaje por su invaluable labor, en la que diversos promotores, músicos e investigadores lo acompañaron en una tarde memorable aquel 17 de julio.
Así mismo, recibió el reconocimiento “Tesoros Humanos Vivos 2021” en Chiapas, distinción que destacó su labor en la preservación y transmisión del patrimonio cultural inmaterial.
La trayectoria de Tío Luisito también quedó plasmada en Lienzos de Viento, un fonograma dedicado a la riqueza musical de los pueblos originarios de Chiapas, en el que participaron destacados músicos tradicionales zoques y mames, entre ellos Luis Hernández Aguilar y Cirilo Meza Gómez.
La grabación se realizó en 2010 y el material fue publicado en 2011. Un año después, en 2012, recibió un reconocimiento del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en la categoría Raúl Guerrero, como mejor producto de difusión del patrimonio musical de México.
En este proyecto coincidieron tres virtuosos de los aerófonos: Luis Hernández, pitero zoque; Ubaldino Villatoro, chirimitero mam, y el reconocido flautista mexicano Horacio Franco.
La participación de Tío Luisito en esta producción permitió que los sonidos de su flauta de carrizo y la tradición musical zoque llegaran a nuevos públicos, dejando testimonio de una herencia que se ha conservado gracias a la dedicación de músicos que aprendieron directamente de sus mayores.
La noticia de su fallecimiento también inspiró palabras de despedida de Santiago de Galicia, poeta de Copainalá, quien dedicó un emotivo fragmento a la memoria del músico tradicional:
“El día amaneció triste,
los pájaros ocultaron su alegría,
con el corazón acongojado,
vieron partir al Inframundo
el espíritu de tío Luisito.
Nosotros y los pájaros,
ya no escucharemos su flauta de carrizo
que acompañó al abuelo zoque durante toda su vida”.
El poeta retrata el duelo de una comunidad que reconoce en Tío Luisito mucho más que a un músico: a un hombre que consagró su vida a mantener viva la historia y la cultura de sus ancestros.
La Casa de Cultura de Copainalá también conserva parte de la huella que dejó el músico, un espacio donde trabajó durante muchos años. Su legado permanece en los sones tradicionales, en los conocimientos transmitidos a sus alumnos y en cada celebración donde la música zoque continúa siendo parte fundamental de la identidad del pueblo.








