Agencias
Niveles elevados de proteínas anticongelantes han sido encontrados en una especie de diminuto pez caracol en Groenlandia, lo que subraya la importancia de esta adaptación única a la vida en este clima.
El estudio, dirigido por científicos del Museo Americano de Historia Natural y de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), y publicado en la revista ‘Evolutionary Bioinformatics’, también advierte de que el calentamiento de las temperaturas oceánicas en el Ártico podría suponer una amenaza para estos peces tan especializados.
“De forma similar a cómo el anticongelante de tu coche evita que el agua del radiador se congele a bajas temperaturas, algunos animales han desarrollado una maquinaria sorprendente que evita que se congelen, como las proteínas anticongelantes, que impiden que se formen cristales de hielo”, explica en un comunicado David Gruber, investigador asociado del Museo y distinguido profesor de biología del Baruch College de la CUNY.
“Ya sabíamos que este minúsculo pez caracol, que vive en aguas extremadamente frías, producía proteínas anticongelantes, pero no nos dábamos cuenta de lo repleto que está de esas proteínas y de la cantidad de esfuerzo que dedicaba a fabricarlas”, añade.










