Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.- El Arzobispo de la capital, Fabio Martínez Castilla, expresó su preocupación por la violencia que se ha visto en las últimas semanas en Chiapas.
“Estamos siendo testigos de cómo la violencia va ganando terreno, hechos lamentables como la balacera del 7 de julio, solo hacen crecer en la población un sentimiento de indefensión y miedo”, aseguró.
También expresó su consternación por la muerte de Simón Pedro Pérez López, indígena tzotzil, catequista de la parroquia de Santa Catarina, Pantelhó, de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, quien además fue presidente de la organización civil Las Abejas de Acteal.
Al respecto, dijo que “miramos preocupados la terrible situación de vida de más de dos mil personas de los municipios de Pantelhó y Chenalhó, desplazados por la violencia generada por el crimen organizado. Como sucede en estos casos, quienes más padecen las consecuencias de estos actos inhumanos son los más pobres, mujeres, ancianos y niños”. Refirió que los pobladores de esos municipios han denunciado desde hace mucho la colusión entre autoridades y grupos delincuenciales que vienen menoscabando la paz y la seguridad, y van sembrando sufrimiento, muerte y terror.
“Por eso hacemos un llamado a las autoridades de los diferentes niveles de gobierno para que hagan lo que les corresponde como autoridad, para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos, para evitar que estos hechos violentos se repitan, para que ninguna muerte o violencia quede impune”.










