Una fuerte nevada caerá este viernes sobre Colorado, en el oeste de Estados Unidos, un día después de que incendios forestales alimentados por vientos huracanados destruyeran cientos de casas y obligaran a evacuar a decenas de miles de personas.
El Servicio Meteorológico de Estados Unidos (NWS) ha colocado a parte de este estado montañoso bajo alerta de tormenta invernal y prevé nevadas durante los próximos días.
Hará mucho frío en el cambio de año esta noche y la nieve caerá sobre la mayor parte de la región (de Denver) a medianoche», tuiteó el viernes por la mañana el NWS de Boulder.
Los copos de nieve aliviarán a la población después del infierno vivido por el «Marshall Fire», que asoló la zona y obligó a evacuar a por lo menos 33 mil personas el jueves.
Por la noche las llamas tiñeron de naranja el cielo y las ráfagas de viento de hasta 160 km/h barrieron la región, complicando el trabajo de los bomberos que intentaban apagar el fuego de una intensidad inusual para la temporada.
Como gran parte del oeste americano, Colorado, un estado árido, sufre desde hace años una sequía excepcional.
Con el calentamiento global, es probable que la intensidad y la frecuencia de los episodios de sequía y de olas de calor aumente aún más, creando condiciones que favorecen los incendios forestales.
En los últimos años, el oeste americano ha sufrido incendios sin precedentes, sobre todo en California y Oregon.
Para Daniel Swain, meteorólogo de la universidad de UCLA, «cuesta creer» que estos incendios ocurran en diciembre.
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Con información de Excelsior










