Recrudecen violencia y desplazamientos forzados en la Región Sierra Mariscal de Chiapas

  • Explosiones por drones, balaceras y camionetas con hombres armados sembraron el pánico en Amatenango de la Frontera

Lucía Trejo / Corresponsal Diario de Chiapas

Amatenango de la Frontera, Chiapas.- La violencia entre cárteles de la droga ha recrudecido en la Región Sierra Mariscal de Chiapas, abarcando los municipios de Amatenango de la Frontera, Bejucal de Ocampo, Bella Vista, Chicomuselo, El Porvenir, Frontera Comalapa, La Grandeza y Mazapa de Madero. La tarde de este miércoles, la cabecera municipal de Amatenango de la Frontera se sumió en el caos y el terror tras una serie de explosiones causadas por drones que lanzaron granadas a distancia y balas de grueso calibre.
Desde el pasado viernes, los enfrentamientos entre la delincuencia organizada se han reactivado en varias localidades, intensificándose en Amatenango de la Frontera con disparos y explosiones, dejando a una parte de la población atrapada. Las explosiones de la noche de este miércoles, junto con la entrada de un «carro monstruo» blindado acompañado de camionetas y hombres armados, provocaron que muchos habitantes intentaran huir del lugar. Aquellos que lograron escapar se encuentran ahora en Frontera Comalapa, Motozintla, o incluso en Guatemala.
Una de las desplazadas narró cómo el pasado sábado y domingo los habitantes de los barrios de Amatenango de la Frontera comenzaron a abandonar sus hogares. Con mochilas en el hombro, avanzaron llevando a niños, mujeres y ancianos hacia Guatemala.
En el anonimato, otra víctima de desplazamiento forzado describió el dramático viaje de una hora y media hacia Guatemala, donde de Cuilco, Guatemala les ofreció refugio, víveres y alimentos. Compartió que lamenta no haber podido liberar a sus animales, que quedaron encerrados y atados. «Ojalá alguien los libere para que busquen un lugar seguro y alimentos, porque esos hombres matan hasta los burros», dijo con la voz quebrada.
La mujer expresó su desesperación y temor por el futuro de su familia, creyendo que Amatenango de la Frontera ha sido abandonada a su suerte. «Nos han olvidado, nos han dejado a la suerte», enfatizó. También denunció la inacción de los militares, quienes no intervienen a pesar de la presencia de civiles armados.
La incertidumbre reina entre los desplazados, que no saben si podrán regresar a sus hogares o hacia dónde dirigirse. «No sabemos si volveremos, no sabemos a dónde vamos. Nuestros amigos y familiares quedaron en los filtros, en los bloqueos», añadió la mujer.
Los desplazados claman por ayuda internacional, alertando a organizaciones de derechos humanos sobre esta crisis, aunque la ayuda aún no ha llegado. Piden la intervención de las autoridades para que les devuelvan la seguridad y la esperanza.

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