- El sistema de chinampas en Xochimilco ha sido desde tiempos prehispánicos un recurso de cultivo eficiente que, en su época de esplendor, también fue hábitat para especies que hoy están en peligro, como el ajolote
Dionisio Eslava Sandoval es un campesino que desde hace años ha impulsado la recuperación de la actividad agrícola en las chinampas.
Dionisio ha comenzado a recuperar cuerpos de agua para reintegrar al ‘Ambystoma mexicanum’ a su hogar.
Los ajolotes son liberados en zanjas que circulan alrededor de la chinampa.
“[…] en esta chinampa le estamos dando las condiciones para que albergue al ajolote y a toda su alimentación natural […]”.
Antes de depositarlos en su nuevo hogar, don Nicho realiza una especie de rezo para desearle buena fortuna a cada ajolote
En los últimos años, han surgido iniciativas que protegen a esa especie de anfibio que habita en los canales de Xochimilco.
“Le estamos cumpliendo al animal. Para nosotros es un patrimonio, una herencia”, refiere don Nicho.
Trabajar en la conservación de esta especie es una forma de retribuir los beneficios que él obtuvo durante su infancia al comer ajolotes en tlapique.
El tlapique es una forma de tamal sin masa. También lo consumía cada mañana en un nutritivo caldo.
Este animal acuático dejó de ser parte de la dieta local y de gran parte de los canales de Xochimilco a partir de los años 70.
En ese entonces, las autoridades introdujeron a los canales la peor amenaza de estos anfibios: las carpas y tilapias.
“El pescado se adaptó muy bien al lugar y ahora es una plaga. Es una especie predominante en la zona chinampera, depreda todo lo que encuentra.
El proyecto de don Nicho también busca reintegrar a otras especies, como la rana Moctezuma.
Dionisio señala que falta sensibilizar a sus vecinos, a las autoridades locales y federales sobre la importancia de la actividad campesina.
“Si apoyamos la actividad campesina, no solo preservamos una especie, preservamos toda una riqueza cultural y ecológica […]”.
La actividad campesina “es una gran herencia para futuras generaciones, un lugar que puede regular el cambio climático […]”.
En el zoológico de Chapultepec se está construyendo el Museo del Ajolote y Centro de Conservación de Anfibios.
La construcción está a cargo de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México.
El proyecto se desarrolla en la Casa de los Elefantes, un espacio que estaba abandonado.
En agosto, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, liberó algunos ajolotes.
El proyecto fue planeado en dos etapas: la primera consistió en la habilitación de un andador y un humedal artificial de mil 200 metros cuadrados.
La segunda etapa consistirá en el desarrollo de la museografía y el equipamiento del laboratorio.
La propuesta del museo es ofrecer una experiencia inmersiva e interactiva, donde los visitantes tengan la sensación de adentrarse a un humedal.
Con información de: Milenio










