- El sacerdote Marcelo Pérez deja la parroquia de San Antonio luego de una década
Janet Hernández / Corresponsal Diario de Chiapas
Simojovel, Chiapas.- El sacerdote Marcelo Pérez se despidió del pueblo creyente del municipio de Simojovel, después de estar al frente por una década de la parroquia de San Antonio de Padua, la mañana de este sábado.
Durante la homilía que se realizó en la cabecera municipal de Simojovel, el sacerdote Marcelo Pérez dijo que el crimen organizado anda cada vez más fuerte en los distintos pueblos. Por ello se congratuló que el pueblo de Pantelhó se haya organizado para desterrar el crimen organizado y trabajar por la paz.
Recordó que cuando llegó a trabajar a Chenalhó, estaba atemorizado por la masacre de los 45 indígenas en Acteal, pero cuando conoció la palabra de los integrantes de Las Abejas, entonces pudo enfrentar sin miedo y con valor su trabajo pastoral en ese municipio.
Indicó que la iglesia no debe quedarse al margen en la lucha por la justicia. En la homilía participó el pastor Josué, de una Iglesia con presencia en la región Altos, donde reconoció el trabajo que ha realizado el sacerdote Marcelo Pérez en estos diez años, en favor de los fieles católicos.
Así también una representante del Movimiento en Defensa de la Vida y el Territorio (Movidete), aseguró que ahora que cambian de sede al sacerdote Marcelo, quedará su legado y su semilla.
Cabe destacar que integrantes del pueblo creyente entregaron reconocimientos al presidente del concejo municipal tradicional de Pantelhó, Pedro López Cortes, Movidete, al Sovedic, organización que integran indígenas zoques contra la extracción de hidrocarbuos en Chapultenango, Ixtacomitán, Francisco León y Tecpatán.
Asimismo, al Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas; a ambientalistas de San Cristóbal que luchan contra la desaparición de humedales; al Servicio Internacional por la Paz (Sipaz); y al Movimiento Sueco por la Reconciliación.










