La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) posee una flota de 20 drones tácticos, que pretende ampliar. En junio pasado la institución militar salió al mercado en busca de 36 nuevas aeronaves pilotadas a distancia, como se les llama formalmente, pero no concluyó la compra, según comprobó Forbes México.
La institución militar declaró desierta la invitación restringida número IA-007000999-E434-2021 porque no recibió proposiciones técnicas y económicas de ninguna empresa, como consta en los documentos oficiales contenidos en Compranet, pese a que por lo menos ocho sociedades se mostraron interesadas en el proceso.
Los 36 drones que la Sedena pretendía adquirir mediante dicho procedimiento de compra incluían refacciones y tenían características como un radio de operación de 5 kilómetros, tiempo máximo de vuelo de 30 minutos, elevación máxima de 500 metros, cámara térmica, entre otras. También requería la capacitación a cinco elementos militares.
Dos empresas (Gentag y Statcom) solicitaron en la junta de aclaraciones la ampliación del plazo para la entrega de los drones “ya que el bien (drones) que se está solicitando es un equipo de fabricación especial y no se encuentra esa cantidad en inventario” y “debido a que la situación de la pandemia retrasa todo tipo de transacciones”.
La Sedena rechazó la ampliación del plazo, y únicamente precisó que la fecha límite para la entrega de los 36 drones sería el 7 de septiembre, sin embargo, las empresas ya no presentaron proposiciones técnicas y económicas, por lo que la invitación restringida se declaró desierta. No obstante, la adquisición se puede reactivar más adelante, con otro proceso de contratación.
Actualmente el Ejército mexicano posee una flota de 20 drones, según consta en una cédula de aeronaves de la Sedena revisada por Forbes México. Diez de las aeronaves no tripuladas son de la marca mexicana Hydra Technologies: se trata del modelo S-45 Baalam, usado para misiones tácticas, como el combate al robo de combustible, conocido como huachicoleo.
Los drones de la Sedena están adscritos al Escuadrón Aéreo 601 de Vehículos Aéreos No Tripulados de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM), con base en la Estación Aérea Militar 9, ubicada en Atlangatepec, Tlaxcala. Las aeronaves forman parte del Sistema Integral de Vigilancia Aérea. El estado de fuerza de la FAM es de 213 aeronaves de ala fija, 119 de ala rotativa y 20 drones.
Las aeronaves no tripuladas pilotadas a distancia son empleadas para vigilancia de ductos de Petróleos Mexicanos y líneas de energía eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad, así como en labores de inteligencia y vigilancia, combate a la delincuencia organizada e incluso reconocimiento de terrenos o zonas devastadas por desastres naturales, como huracanes, inundaciones o terremotos, tareas que forman parte del Plan DN-III.
Los 20 drones que posee la Sedena se distribuyen en los siguientes modelos: 10 unidades S-45 Baalam, aeronave táctica fabricada por la empresa mexicana Hydra Technologies; tres G-2T; cinco CS-Corostick y dos Hermes 900, fabricados por la empresa israelí Elbit Systems.
Los Hermes 900 son los más antiguos de la flota, (modelo 2012), por lo que el 16 de junio la Sedena firmó un contrato con la empresa israelí Elbit Systems para el mantenimiento y puesta a punto de las dos aeronaves, con matrícula 5040 y 5041, por un monto de tres millones 646 mil dólares. El contrato está vigente desde junio y hasta diciembre próximo.
De acuerdo con al anexo técnico de aviación, agregado a la convocatoria mediante la cual la Sedena contratará la póliza de seguro para la flota aérea para el periodo 2021-2022, los 20 sistemas aéreos no tripulados de la FAM suman un monto asegurado de 32 millones 985 mil 276 dólares.
Con la información de: Forbes










