Janet Hernández / Corresponsal Diario de Chiapas
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.– A casi tres años de los hechos ocurridos el 25 de febrero de 2023 en la montaña de Don Lauro, víctimas de intento de feminicidio y violación informaron que se dictó sentencia condenatoria contra sus agresores, resolución emitida por la jueza Jenny Guadalupe Espinoza Trejo, lo que representa un avance importante en la búsqueda de justicia.
En conferencia, Monserrat López Martínez, explicó que ellas no solo sobrevivieron al ataque, sino también a la duda, al señalamiento, al silencio institucional y a un proceso judicial que las obligó a revivir lo ocurrido en múltiples ocasiones.
Durante su intervención, señaló que decidieron denunciar aun cuando no tenían la certeza de que su queja sería recibida. “Denunciamos cuando nadie nos aseguró que nos escucharían, cuando intentaron hacernos sentir culpables, cuando quisieron minimizar lo vivido y cuando nos dijeron que exagerábamos.
Las víctimas relataron que durante tres años enfrentaron puertas cerradas, revictimización y un profundo desgaste emocional, al sostener un proceso judicial largo y complejo. Consideraron que la justicia tardía también representa una forma de violencia, pues no debería recaer en las víctimas la carga de mantener procesos prolongados para que el Estado cumpla con su responsabilidad.
Destacaron que la sentencia reconoce su verdad y envía un mensaje claro de que la violencia feminicida y sexual debe ser juzgada con perspectiva de género y no puede quedar impune. Subrayaron que el resultado también fue posible gracias al acompañamiento legal de la abogada Marta Figueroa Mier y al respaldo del colectivo Somos Fuego Feminista, quienes las acompañaron durante todo el proceso judicial.
En el marco del 8 de marzo, las víctimas agradecieron el respaldo de la sociedad y de los medios de comunicación, al considerar que su presencia y solidaridad hicieron la diferencia en la visibilización del caso.
Finalmente, señalaron que aunque la sentencia no borra el miedo ni devuelve los años de tranquilidad que les fueron arrebatados, sí representa el reconocimiento de su palabra y su lucha. “Esperamos que este caso no sea visto como un hecho aislado, sino como un precedente”.










