- Activistas señalan la realización de este evento cuando hay una crisis migrante en Tapachula
José Cancino / Corresponsal Diario de Chiapas
Tapachula, Chiapas.- La visita de la marioneta Amal a Tapachula se convirtió en un verdadero viacrucis para los ciudadanos que buscaban conocerla y estar cerca de ella.
La Acnur, OIM y demás organizaciones que colaboraron en las actividades de la presentación de la marioneta a gran escala, no solamente incurrieron en desorganización y burla hacia la población local; también privatizaron algunos eventos a pesar de que se trata de actividades lúdicas orientadas hacia el humanismo y la consciencia social.
Desde el principio, los horarios de presentación de la marioneta no fueron respetados, principalmente el evento realizado en el parque central Miguel Hidalgo de Tapachula, donde pasada hora y media después del evento, mucha gente decidió retirarse porque los promotores de Amal no aparecían por ningún sitio.
También trasladaron a la marioneta hacia el albergue de la propia Acnur, sin que la población pudiera tener acceso a las actividades que allí realizaron.
La llegada de Amal ha Tapachula ha sido criticada por activistas, que señalan la realización de estos eventos mientras miles de migrantes viven un calvario por la desatención de estas mismas organizaciones y autoridades, que los mantienen varados en el sur de Chiapas y en condiciones infrahumanas.
La frontera sur de México rompió récord en el número de migrantes que han estado en esta línea internacional, lo que evidencia que la comunidad está en el abandono.
Amal es la representación de una niña refugiada que vivió la dura realidad de tener que salir de casa, como muchos inmigrantes lo han hecho y permanecen ahora en el sur de la entidad.














