Yajalón despide a “Cuetes”

Edgar Ruiz / Corresponsal Diario de Chiapas

Yajalón, Chiapas.– El silencio que este martes invade las calles de Yajalón es distinto. Ya no es el de una madrugada cualquiera, sino el que deja la ausencia de un ser que, sin pronunciar una sola palabra, logró ganarse el corazón de todo un pueblo. Cuetes, el perrito que durante años acompañó funerales, fiestas patronales y los momentos más importantes de la comunidad, falleció tras ser atropellado presuntamente por un conductor que manejaba en estado de ebriedad.
Su partida ha provocado una profunda ola de tristeza entre habitantes de Yajalón y miles de personas que conocieron su historia a través de las redes sociales. Para muchos era un perro callejero; para otros, un símbolo de empatía, fidelidad y esperanza. Para su pueblo, simplemente era Cuetes.
Lo llamaban “El ángel de las almitas”, porque siempre aparecía cuando una familia despedía a un ser querido. Llegaba a la iglesia antes de cada misa de cuerpo presente y, al concluir la ceremonia, caminaba en silencio detrás del féretro hasta el panteón. Permanecía junto a los deudos hasta el final del sepelio y luego se marchaba, como si supiera que su misión había terminado.
Pero Cuetes también era alegría. Era el compañero inseparable de las festividades de Yajalón, el perrito que corría emocionado detrás de los cohetes mientras el pueblo celebraba sus tradiciones. Su presencia era tan habitual que muchos crecieron viéndolo recorrer las calles, saludar a los comerciantes y acompañar procesiones religiosas, convirtiéndose con el paso de los años en un verdadero patrimonio afectivo del municipio.
Su vida estuvo marcada por el cariño de la gente. En 2024 logró vencer un cáncer gracias a la solidaridad de ciudadanos, asociaciones protectoras de animales, médicos veterinarios y personas que decidieron luchar por él. Meses después enfrentó una hernia que nuevamente movilizó a quienes nunca dejaron de cuidarlo. Cada batalla parecía demostrar que Cuetes siempre encontraba una razón para volver a caminar entre su gente.
Sin embargo, esta vez el destino fue diferente. La madrugada de este martes su historia llegó al final luego de ser atropellado presuntamente por un hombre que conducía bajo los efectos del alcohol. De acuerdo con reportes ciudadanos, el presunto responsable fue detenido, mientras la comunidad exige que el caso no quede impune y que las autoridades actúen conforme a la ley.
En medio del dolor, los habitantes de Yajalón preparan el último adiós para quien será sepultado a un costado de la capilla de la iglesia, el mismo lugar desde donde inició innumerables caminatas acompañando a quienes partían para no dejarlos solos.
Cuetes jamás tuvo un hogar con puertas y paredes, porque todo Yajalón fue su casa. Tampoco necesitó hablar para enseñar el valor de la compasión, pues cada paso que dio junto a una familia en duelo fue un acto de amor.
Hoy sus huellas dejan de marcar las calles del pueblo, pero permanecerán grabadas para siempre en la memoria colectiva de quienes tuvieron el privilegio de cruzarse con el perrito que convirtió la lealtad en un legado y que, sin saberlo, escribió una de las historias más entrañables de Chiapas.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *